martes, junio 05, 2007

Rostock 2007: Otro Mundo es Posible

Este Sábado por la mañana metí mi paraguas, unas galletas y una botella de chicha morada en mi mochila y tomé el tren a Rostock para manifestarme en contra del G8. Un artículo muy bueno sobre lo que acontenció ese día pueden encontrarlo aquí y más información sobre los eventos de la contra-cumbre aquí. Yo me limitaré entonces a mostrar algunas fotos que tomó mi primo Pepe, quien está unos días por Berlín e hizo el viaje conmigo y Dane.

Así comenzó la marcha



Dane y yo de espaldas frente a las banderas de PACE. Todo comenzó muy tranquis, en una atmósfera pacífica.



Música y buena vibra



Una performance de unas marionetas derribando la valla que se construyó para impedir el ingreso al lugar de la cumbre



Algunos payasos ridiculizando a la policía. Y la policía filmándolos



¡No a la dictadura de los 8!



Globalización, sí. Pero globalización de los recursos, conocimiento y tecnología. No a la globalización del modelo capitalista: tratados comerciales que explotan a los países pobres, leyes de inmigración discriminatorias que "ilegalizan" al ser humano, legitimación de guerras por intereses económicos, indiferencia ante el hambre en el mundo y la mala distribución de la riqueza, encarecimiento de las medicinas, mal manejo de los recursos naturales y contaminación del medio ambiente.



Y sin embargo, el tema prioritario en la cumbre que se lleva a cabo en Heiligendamm es la seguridad de las inversiones.

Otro mundo es posible.


P:D.: Recomiendo revisar la cobertura de la contra-cumbre que viene realizando radio forumderadios.fm. Ellos me hicieron una entrevista cuando pasaba por la marcha. Están siguiendo las mesas de trabajo, debates y eventos culturales que se desarrollan en la contra-cumbre.

viernes, junio 01, 2007

Carnaval de las Culturas

El fin de semana pasado y hasta este Lunes se llevó a cabo en Berlín el "Carnaval de las Culturas". Este evento se realiza desde hace 12 años y atrae alrededor de 1.5 millones de turistas a esta ciudad de 3.8 millones de habitantes.

El Carnaval de las Culturas es una celebración de las diferentes culturas presentes en Berlín y Europa. Es probablemente el festival más representativo de la identidad berlinesa actual desde la caída del muro. En él, las diferentes culturas de la ciudad se dan a conocer a través de la música, el baile, la comida, las artesanias y un desfile.

A través de estas manifestaciones culturales, el festival promueve la integración de los inmigrantes a Alemania. La idea es que mientras mejor se conozcan las culturas presentes en esta ciudad, habrá más respeto y tolerancia entre ellas. Entonces, esta fiesta es un elemento más del proyecto que se está construyendo en Berlín: una ciudad donde las diferentes etnias, religiones y culturas sean aceptadas y toleradas.

El carnaval integra gente de diferentes edades, nacionalidades, religiones, y niveles socioeconómicos. Es una fiesta a la diversidad. Siendo Berlín la ciudad alemana con el mayor número de inmigrantes (alrededor de 450 mil), este festival cobra particular relevancia.

La fiesta dura cuatro días y se desarrolla en el distrito de Kreuzberg en el área cercana a Hallesches Tor. Esta área se divide en cuatro barrios: el latino, africano, asiático y europeo. En cada barrio hay una tarima donde se presentan bandas. Además, alrededor de ésta, se exhiben artesanias y hay pequeños puestos con comidas tradicionales de estos lugares.

Lo principal del festival es el desfile. En él pasan carrozas de diferentes países mostrando también lo tradicional de sus culturas, principalmente a través del baile y los disfraces. Luego, por la noche, la gente se va a los diferentes clubs de la ciudad donde se sigue festejando el carnaval. Otros se quedan en el parque acampando hasta el siguiente día.

He estado ya en dos carnavales, en el 2005 y este último. El 2006 estaba en Lima y me lo perdí. Definitivamente es un festival impresionante y el que más llama mi atención de todos los festivales del verano berlinés. Es una de esas fiestas con las que me fui enamorando de Berlín a mi llegada y que influenciaron en mi decisión de quedarme por acá.

Este año, sin embargo, el festival fue casi totalmente opacado por el clima. El día del desfile, que es cuando normalmente esta repleto de gente y ni siquiera se alcanza a ver las carrozas, cayó una lluvia tremenda sobre Berlín. El clima cambió de un minuto para otro. De pronto el cielo se puso oscuro, luego comenzó el viento, la tormenta, la lluvia y finalmente el granizo. Unas pelotas de hielo impresionantes.

El clima acá es bastante cambiante pero nunca había visto una cosa así. Parecía que estabamos defendiendo el Titanic. Fue muy lamentable porque la gente se comenzó a ir. Lo mismo, aunque no tan intensamente, pasó los siguientes días durante el festival. Entonces al final este festival resultó siendo un fracaso por culpa del clima. Esperamos que para el próximo salga el solcito y no llueva. Total, el año se pasa volando.

miércoles, mayo 30, 2007

Bordergames

Conocí el proyecto Bordergames a través de Dane, que está trabajando allí. Se trata de una idea muy interesante que se desarrolló en España e implementó por primera vez en el barrio de Lavapies en Madrid. En este proyecto participaron principalmente inmigrantes “ilegales”.

Ahora se está llevando a cabo en un barrio de Kreuzberg en Berlín. El proyecto consiste en que los jóvenes desarrollen un juego de computadora a partir de las cosas que suceden en el barrio. Los organizadores proveen de las herramientas técnicas para este fin y los jóvenes tienen que darle contenido al juego, es decir, hacer la historia.

Los beneficiarios de este proyecto son básicamente jóvenes de niveles socioeconómicos bajos en riesgo o con problemas de drogas, deserción escolar, violencia, etc. No es difícil encontrarlos por algunos barrios turcos de Kreuzberg, donde desde hace años se vienen formando pandillas, organizadas principalmente por jóvenes desilusionados que no logran integrarse a la sociedad.

Entonces, con bordergames, la idea es que ellos se conozcan mejor a sí mismos, su barrio, y sus fronteras. Por ejemplo, los chicos del barrio, que son mayormente musulmanes, tienen la oportunidad de visitar una iglesia católica que está en la esquina y a la que nunca antes habían entrado. Por esto el nombre de “bordergames”. La idea es que ellos crucen fronteras que nunca antes habían cruzado.

Además, al aprender a desarrollar un juego de computadora, la idea es que también los jóvenes se podrían interesar en seguir estudios en este campo que luego les permitan insertarse más fácilmente en el mercado laboral.

El proyecto está dividido en dos grupos: chicos y chicas. Esto es algo nuevo respecto del proyecto en Lavapies y tiene que ver con la realidad sociocultural del grupo con el que se trabaja. Es decir, en este caso tiene más sentido hacerlo de esta forma.

Al final, en el juego debe verse reflejada un poco de la vida cotidiana del barrio. Por ejemplo, la botica de la esquina, la panaderia, el kiosko, el vendedor de kebabs, etc. Se trata de llegar a los jóvenes a través de las computadoras porque se sabe que ellos pasan largas horas del día en otros juegos. De allí entonces nacio la idea.

También pueden visitar el blog del proyecto. Yo espero poder darme una vuelta pronto por bordergames en Kreuzberg y poder contar más de mi experiencia in situ.

sábado, mayo 19, 2007

Second Life

- No sabes ayer la fiesta que te perdiste – dice Patricia.

- ¿Qué fiesta? – le digo-. Pensé que ayer no tenías ganas de salir.

Inmediatamente me sentí choteado. Había llamado a Patricia ayer por la noche y me dijo que no tenía ganas de salir. Ya sospechaba que tenía otros planes. Mejor me hubiese dicho que era conmigo con quien no quería salir.

- No. Me quedé en mi casa. La fiesta fue en Second Life. Me pasó la voz un chico por la calle.

- ¿En qué calle? –le digo-. Me estás hablando de “Second Life” o de la “Real Life”.

La vida de mi amiga se ha vuelto para mí de lo más confusa.

- En SL. Iba caminando y un chico me avisó de la fiesta. Resultó muy buena. Buenos DJs, gente interesante y conocí a un chico que luego de la fiesta me invitó a dar un paseo por la playa. No sé, parece que pasa algo. La pasé tan bien con él. Me hizo sentir como la primera vez que salí con Jorge.

- ¿Cómo la primera vez que saliste con Jorge?

No puedo creer que esté comparando la salida con un avatar con la que tuvo con Jorge, mi amigo y su ex novio. ¿Es posible acaso que uno sienta en la SL como en la RL?

- En serio que sentí casi lo mismo. Luego me invitó a su depa pero no acepté. Tampoco se la quiero poner tan fácil. Tiene que hacer más méritos. Pero que ya tenga su propio depa es una buena señal.

- ¿Y tú no tienes el tuyo?

- No, yo estoy ahora un poco misia. Pero estoy montando un negocio de “fashion” que promete. Luego me gustaría comprarme una casa. Es el mejor momento para comprar. Los precios están subiendo.

Este es el mundo de “Second Life” (SL). Una realidad alterna con una población de casi 7 millones de habitantes y una economía con una oferta de dinero de 2.6 billones de dólares linden (L$) que se cambian en la “Real Life” (RL) a 266 L$ por 1 US$.

SL es sin duda alguna una realidad en crecimiento. Tanto la población, como la economía, los oficios a los que se dedica la gente, y las posibilidades, en general, que ofrece SL vienen creciendo y cambiando.

En SL se puede hacer plata y mucha gente la está haciendo. Por supuesto, plata que uno puede gastar en la SL y en la RL. Sólo de Noviembre del 2006 a Abril del 2007 el número de personas que obtuvieron beneficios netos de entre 10-50 US$ y 2000-5000 US$ pasó de 3,592 a 9,475 y de 94 a 275, respectivamente.

Como dice Patricia, es buen momento para comprar una tierra en SL. La población va en aumento y los precios de las tierras están subiendo. Pero además de la venta de inmuebles hay todo tipo de negocios en SL. Por supuesto, muchos de ellos relacionados al sexo. Por ejemplo, gente que hace servicio de escort o que renta su departamento como bulín. Pero también hay gente que se dedica al periodismo, a la moda, al diseño, a fabricar muebles o cosas a mano y con esto también hacen plata.

Los protagonistas de este mundo somos nosotros, los “avatares”. No hay “computadora”. Detrás de cada persona que vemos en SL hay un avatar. La mayoría de avatares construyen sus propias cosas y viven de la compra-venta. Pero como digo, hay muchas maneras de hacer dinero en este mundo. Adam Reuters, por ejemplo, se dedica al periodismo en la RL y la SL.

También, como dice Patricia, cada vez se confunden más los límites entre la SL y la RL. Por ejemplo, hay largos debates sobre si salir con alguien y tener sexo en SL es sacarle la vuelta a tu pareja. La cosa es en serio.

Hay muchas cosas que están cambiando y que recién comienzan a definirse en SL. Hay discusiones en torno a la criminalidad y cómo manejarla, los matrimonios y los divorcios, los partidos políticos, la pedofilia, la infidelidad, la privacidad, los robos, la gobernabilidad, entre otros temas. Las discusiones pasan fácilmente de la SL a la RL y viceversa.

sábado, mayo 12, 2007

globale07
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Esta semana se está presentando en Berlín el festival político de cine globale07. Básicamente se trata de una crítica a la globalización y forma parte de las actividades en contra del encuentro de los países del G-8 en Junio de este año en Alemania.
Los temas principales del festival son: la explotación en el sistema capitalista, migración, ilegalidad, racismo, exclusión social, neo-colonialismo, la guera y algunas formas organizadas de resistencia. Siendo un festival político de cine, las películas son complementadas con talleres y discusiones de activistas y directores de cine.
Este festival se realiza todos los años desd el 2003. Es un evento sin fines de lucro organizado por voluntarios interesados en estos temas. A continuación una breve descripción de algunas de las películas que están presentando.
“Almería, Eldorado de plastique” muestra a trabajadores indocumentados (“ilegales”) e inmigrantes pobres trabajando en los campos de Almería en el sur de España. Ellos tienen expectativas y esperanzas de salir adelante pero suelen ser víctimas de los grandes distribuidores.
“Apaga y vamonos” trata las repercusiones de la contaminación de una central de energía eléctrica española en el pueblo aborigen Mapuche que habita al sur del río Biobío en Chile. La película muestra la devastación social, ecológica y cultural que trajo un gigantesco proyecto neoliberal.
“Au clair de la lune” sigue a Leona Goldstein durante 10 meses en su viaje por Costa de Marfil, Burkina Faso y Mali. Ella va recogiendo las opiniones de artistas y inmigantes deportados sobre su visión de Europa. La película se enfoca en el compromiso de Europa en la crisis africana y el futuro de los derechos básicos de asilo.
En “Bamako” algunos activistas y ciudadanos comunes y corrientes de Bamako, Bali, narran sus experiencias diarias bajo el nuevo colonealismo. El film muestra algunas estrategias del Banco Mundial y los planes de emigración de una cantante de bar.
Desde los años 80s el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional chantajearon a varios países pobres y los presionaron para que privaticen y den en conseción algunas empresas y servicios públicos. La película “Der große Ausverkauf” (La Gran Venta) cuenta algunas de las consecuencias de esta gran venta. Una madre pobre en Filipinas lucha para salvar a su hijo enfermo ante un sistema de salud privatizado. En Soweto (Sudáfrica) deben pagar los pobladores un tercio de su salario sólo en electricidad y agua. También aborda la guerra del agua en Bolivia. En general, muestra como la privatización ha resultado siendo un robo.
“Sans Papiers” cuenta la situación de los “ilegales” en Europa. Se enfoca en un grupo de personas en espera a ser deportados en Berlín.
Hay mucho más películas. En total se presentan alrededor de 55 películas.

viernes, mayo 04, 2007

Miami Vice
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Hoy tuve una experiencia medio extraña. No me quedó claro qué fue lo que pasó y escribo este post para digerir mejor este asunto.

Recién llego de un seminario. Todas las semanas tengo un seminario como parte del programa en el que estoy y hoy me tocó a mí organizarlo. Eso significa que tenía que recibir a nuestro invitado, asegurarme que no le falte nada, que tenga todo el soporte técnico para su presentación, presentarlo ante los estudiantes al inicio de la charla, organizar la ronda de preguntas y cerrar el seminario.

El principio ya fue particular. Yo andaba ordenando las cosas, caminaba hacia el auditorio con algunos cables, el agua, los triángulos con nuestros nombres y me encuentro con que la secretaria estaba medio desesperada buscándome. Me presentó al invitado y me dijo de arranque que el invitado quería un café. Él se presentó muy educadamente y me dijo lo mismo, que le gustaría un café.

Pues yo claro que lo atendí y le pregunté que como lo quería el café y todo, pero medio que me pareció un toke un exceso o al menos una particularidad. En todos los seminarios a los que he ido los invitados se sienten un poco cortos y no se animan a pedir algo además de lo que les damos en el instituto. Pero, ok, no era nada del otro mundo. Le tuve que comprar el café y muy educadamente se lo di. Él también se mostró muy agradecido.

Empezó su presentación y no sé qué habrán pensado los demás, pero para mí el tío era un artista, un personaje. La manera de hablar, moverse. Más o menos lo describo. Un tipo de mediana estatura, en terno, colorado, pero colorado así de estos que parece que han pasado un par de semanas en la yapla, y con una manera de hablar así muy moderada, el tono de voz, muy mesurado, muy claro, luego unas poses, no sé, como que parecía más un actor de cine que un investigador, parecía que estaba en pleno casting. Yo estaba que lo alucinaba. Incluso en algún momento casi me comienzo a reir. Luego volteaba a todos lados para ver cómo miraba la gente. No sé, para mi era demasiado obvio. Quién es este tipo?!

Pues bueno. Tenía una hora para hablar, yo le había explicado muy bien la dinámica de su exposición por email, los tiempos, etc. Pero pasó una hora y seguía! Yo como encargado de organizar el seminario no sabía muy bien qué hacer. Es la primera vez que pasa algo así. Normalmente los invitados respetan el tiempo. O sea, se pasan un par de minutos y normal, pero él ya se había pasado 25 min y ahí sí que la gente comenzaba a poner caras raras y yo buscaba alguna estrategia para parar a este artista joligudense.

Entonces como que por fin notó que era demasiado y dijo que él podía hablar una hora más sobre el tema, que le interesaba bastante y yo aproveché para cortarlo. Le dije que estabamos muy agradecidos pero que algunos de nosotros teníamos otras responsabilidades y que era mejor terminar lo más rápido posible porque ya nos habíamos pasado del tiempo. El pata se hizo el sorprendido y me agradeció haberle hecho recordar los tiempos y dijo que ya terminaba. Pues terminó en los siguientes minutos. De hecho, aunque lo dudé, lo que le dije era lo justo.

Luego de su presentación hoy, por primera vez, los estudiantes habiamos organizado una parrillada en el jardín atrás del instituto. El invitado parecía muy entusiasmado y me seguía a todos lados, parecía como que esto de que yo era el encargado de recibirlo se lo había tomado muy a pecho. Incluso dijo en algun momento que él me seguía a mí, que yo era su guía. Ya me estaba asfixiando un toke. Pero bueno. La cosa es que luego de la presentación había que organizar la parrillada. Ya habíamos comprado todo, pero, como sabrán los que hacen parrilladas, la parrilla no se prende en un par de minutos y desde que uno comienza hasta que sale la primera salchicha pasa un rato.

La cosa es que él parecía medio estresado. Veía como la gente organizaba la parrillada y no sabía si quedarse parado, ayudar, comer, no sé, estaba inquieto. Entonces le sugerí sentarnos en la sala de espera hasta que las cosas estén más claras. No había por qué estar estresados, me molesta cuando la gente se pone así. Le dije entonces, que por qué no nos sentabamos nada más y conversabamos un rato y eso hicimos. Él se veía más tranquilo, no tenía que tomar una decisión.

La conversación fue también de lo más extraña. Medio atropellada, no sé, como que alguien lo estaba persiguiendo. Me preguntaba sobre mi trabajo de doctorado, yo le contaba pero sentía que él no me escuchaba. Me daba esa mirada que uno se da cuenta que aunque te están mirando tal vez su mente está en otro planeta. Luego de un rato me dijo que tal vez la parrilla estaba lista y que fuésemos. Bueno, fuimos y sí, ya estaba todo más organizado.

Ni bien llegamos a la parrilla me safé de este personaje. Busqué a otra gentilla, agarre una chela y bueno, comenzó la chacota. Conversando con unas amigas, bromeando, con el solcito, moviendo unos cuantos carbones. Adoro las parrillas. Y bueno, me puse a conversar con una chica y ella me contaba que le había enviado cinco emails a nuestro invitado el año anterior y que él no le había contestado. Yo mmm.

Justamente yo también le había enviado unos emails la semana pasada y no me había contestado. Un día antes del seminario estaba como loco tratando de localizarlo, incluso lo llamé a la ciudad donde vive y nada. Luego me contestó por la noche del miércoles y hoy jueves fue el seminario. O sea, no pues, raro. Me dijo que los emails que le envié probablemente pasaron como “junk” y por eso no los recibió. La verdad, no le creo. No entiendo cómo no recibió esos emails y sí los últimos que le envié ya desesperado.

En fin. Luego estaba preguntando a la gente qué tal les había parecido el seminario y me comentaban que interesante. Luego una tía me preguntó que tal me pareció a mí y le dije que bueno pero principalmente sexy. La gente se cagó de la risa. Me preguntaron que por qué? Y les dije que no se si ellos pensaban igual pero que para mí este tío era un personaje, su manera de hablar, sus poses, su bronceado estilo Miami, su terno (la gente en el seminario viste normalmente informal o casual), su peinado con laca!, no sé, sus sonrisas de vendedor. Era demasiado. Estabamos tomando una cervis, la gente estaba más suelta y se reían mucho de lo que decía.

Varios concidían con mis apreciaciones. Una chica empezó a imitar incluso cómo se movía y sonreía. Era muy gracioso. Claro que lo hacíamos caleta porque él no estaba muy lejos. Y bueno, en una de esas yo dije que sí pues, que este Don Johnson era un personaje. Inmediatamente me preguntaron, Don Johnson? Y yo, claro pues, el de Miami Vice. Y pucha, ahí si que fue el cage de la risa. Esto de poner chapas es algo que a veces no puedo evitar y que acá a veces para mucha gente no tiene sentido, pero yo me rio.

Es que es igualito, por eso la foto y el título de este blog. El pelo, el bronceado, la sonrisa. Idéntico. Luego comenzamos a comentar que este tío se había equivocado de carrera, el lugar de estar escribiendo papers debería haberse dedicado a la actuación. En fin. Don Johnson parecía disfrutar su chela y las conversas esporádicas con los estudiantes. Yo comía unos sanguchillos y abría chelas para todos con mi llavero. Mi llavero es lo máximo. Es una hebilla. Es la hebilla de una correa de mi mamá que agarré hace muchos pero muchos años. Ella estaba por botar la correa y le dije que quería conservar la hebilla para usarla como llavero, que ese sería mi llavero siempre y así ha sido hasta ahora.

Un par de chelas más, unas salchicas con pan y la parrillada comenzaba a morir. Empezamos a limpiar, algunos nos llevamos los restos (me agarré un pan turco y unas salchichas). Y bueno, Don Johnson no parecía muy entusiasmado con la idea de irse. Le había gustado el asunto. Ya estaba más relajado, tomando su chelita. Pero todos nos ibamos. Entonces, luego de guardar las cosas, algunos nos fuimos camino al metro. Don Johnson fue con nosotros. Eramos al final sólo un colega, Don Johnson y yo. Los demás estaban más atrás.

La cosa es que en el camino Don Johnson como que me sugería que quería seguirla. Preguntaba qué lugares son buenos para tomarse una cerveza. Me contó que estaba sólo. Antes, sin embargo, me había dicho que luego de la parrillada iba a encontrarse con su sobrino..mmm. Luego comenzó a quejarse de su ropa, es que estaba en terno. Dijo algo así como que él normalmente no se vestía así, que quería ir rápido a su hotel a cambiarse y volver a salir. Enfatizaba que no se demoraba nada, que sólo dejaba su maleta, se cambiaba y se iba a un bar.

No sabía muy bien que decirle. Estaba a punto de decirle para hacer algo. Normalmente soy el primero en apuntarme. Además este tío podría ser también un buen contacto ya que publica en los journals top. Pero no me daba una buena vibra. No sé que onda con Don Johnson, pero esto de los emails de mi amiga, su sobrino que desapareció?, más su bronceado estilo Miami Vice viviendo él en pleno Deutschland, no se me hacían una buena combinación.

Al final, incluso me dijo, bueno, entonces esta noche tendré que hacerla de los que van a un bar y conocen gente, se presentan a alguien, así de la nada. Yo estaba a punto, pero a punto de soltar el “pero por qué no hacemos algo?!, vamos a tu hotel, te espero un toke y de ahí te hago el tour”, más aun considerando que llevaba un par de chelas encima. Pero no lo hice. En lugar, le dije que eso de ir solo a un bar y conocer gente es algo que conozco muy bien, cosa que es cierto. Luego, felizmente llegó mi metro y me fui.

Me quedé con una sensación extraña. No sé si me he vuelto una persona desconfiada. Tal vez el Don Johnson podría haber sido un tío de puta madre. Tal vez a las 2 am se paraba en la barra del bar y se ponía a bailar con su bronceado y a agitar a toda la gente para que sigan su coreografía (algo similar hice hace poco...my god!…tema de otro post). Compraba porros y stonazo me comenzaba a contar de la chibola que se había tirado en un intercambio en Michigan en el dorm de estudiantes. Y no acababa de contar la historia porque le daba la reilona y luego se olvidaba del asunto. No sé, tal vez me perdí al Don Johnson. Pero, como digo, hay algo en él que no sé, como que no encaja y da una vibra medio extraña. Pero, bueno, también me sentí un poco desconfiado…

Al regreso, ya cerca de mi casa, me encuentro con mi agresor. El Inkarri pues. El que me metió el quechi que conté en un post pasado y al que denuncié y todo el rollo. Pues bueno, al Inkarri lo veo ahora hasta en la sopa y cada vez me saluda más efusivamente. Igual yo. Esta vez hasta nos sonreimos y yo alcé la mano y no sólo la ceja para saludarlo. Claro que todavía no ha pasado que nos detenemos. Pero quien quita de acá a un tiempo terminamos siendo colegas. Sería la cagada.

Pero no sé, este es de estos tíos que cuando esta borracho puede pasar del te quiero al te odio de un segundo para otro. Saben a lo que me refiero? De esta gente que de pronto esta borracha, tambaleando y te abraza, te dice que te quiere y de pronto tu les contestas algo y no sé, dijiste la palabra equivocada o él entendió mal y se pone recontra agresivo, que parece que te va a matar. De miedo…pero también de risa :).

viernes, abril 27, 2007

English week

Hoy regresó a Canadá Brad luego de haberse quedado una semana por Berlín. La semana pasada ha sido para mi entonces la “english week”. Casi todo el rato la he pasado con Brad y hablando en inglés. Ahora volver a hablar alemán es realmente un “pain in the ass”. Tanto, que realmente siento que me duele la cabeza y la lengua.

La semana que pasó fue también mi cumpleanhos (ver una fotito de la fiesta). La pasé muy bien. Hice una fiesta en mi casa. Ahí me di cuenta que en el último anho que estoy en Berlín he hecho algunos amigos bacanes. Me alegra esto. De estos amigos con los que realmente provoca compartir cosas. También me di cuenta que varios de los que paraban conmigo el primer anho ya no están ahí.

Como he estado en mil cosas he tenido el blog desatendido. O sea, tampoco en mil cosas, pero sí he estado poco en mi casa. Más he estado trabajando o con Brad en algún bar o fiesta. Por su puesto, le hice el tour de los bares, incluyendo el popular Kaffee Burger. Esta discoteca del escritor ruso Wladimir Kaminer. Por cierto, su libro “Russendisko” es una buena introducción a la movida berlinesa.

A Brad le mostré algunas de las experiencias de las que disfruto acá. Por ejemplo, el halumi con una chela en un restaurant al que voy seguido. Luego sentarmos en el parque, en la parte de arriba, y distinguir la arquitectura del este y oeste de Berlín. Comimos una sopita thai y un buffet indú. También caminamos por Kreuzberg. Aprovechamos para visitar a Nico que ahora se ha mudado por allá.

Ahora que estoy regresando a la cotidianidad de mi vida, me estoy enterando algunas cosas. Por ejemplo, que han encontrado un planeta super lejos que tiene las condiciones para que haya vida. Dios, por fin. Esto es lo que siempre había sonhado (y sabido). Esta noticia me llena de esperanza. No sé. Realmente me encantaría que en unos anhos descubriésemos que hay vida en otro planeta y hagamos contacto con ellos. Imagino que todo debe ser mejor allá. Es que acaso podría ser peor? Sí, de hecho.

En fin. Luego escribiré más. Ahora es tarde y esta semana y las que vienen estaré full. Pero contento, en mi rollo.

lunes, abril 23, 2007

Fireworks at the Flop House (part 1)

https://gp1.wac.edgecastcdn.net/802892/production_public/Artist/520810/image/DSC_1221.jpg“Oh Yoshimi, they don't believe me
but you won't let those robots eat me
Yoshimi, they don't believe me
but you won't let those robots defeat me”
Yoshimi battles the pink robots part 1
The Flaming Lips


- Hey, what are you up to tonight? -Patrick called.

- I don’t know, I really don’t have any plans, I’m smoking joints at my place and I don’t have anything in mind. If you want to come you are very welcome man. -I replied.

- Listen, I’m planning to go to Dolan’s, it is Thursday right, so it’d probably be lots of fun, lots of honeys. The ‘Boys Next Door’ are playing.

- Man, let me give you a call later, I’m still kind of stoned, I need to have some munchies, wake up, and then I’ll now. I’ll give you a call later.

- Ok, talk to you later –said Patrick.

Fuck, the same routine, same dirty sofa, smoking joints, it feels like I really never left Fredericton. I came back from Toronto yesterday. I spent 15 days in a summer program. Toronto was a parenthesis in my life: lots of studying, meeting people who only talk about power and money and deep inside are so fucking insecure, relaxing times, a beer before going to sleep, going to fancy restaurants, getting some “ceviche” with the crowd from the program, actually a couple of interesting conversations too with some nice people, particularly with a guy from Sri Lanka whose personal story seemed to me very amazing.

Now back at the flop house, on the same sofa, smoking a joint from my pipe from “montañitas”. Wow, a really weird feeling, was I really in Toronto? I really feel like I never left this house or that Toronto was like an interruption of a continuum. I’ve been living at this place for a couple of months already. Great times, definitely.

I found this place through a post I read on the University website. It said something like “looking someone to sublet a room at 696 Kings College”. The place was very close to the university and I wanted to move because my place was really expensive for the summer and I couldn’t afford it with my student budget. So I went to see this place and it gave me good vibes from the start.

I opened the door and realized that I didn’t need to take off my shoes. The place was really huge, kind of a mess, tobacco all over the table, paper, a big bong, graffiti, and posters. Later I realized that those posters were covering holes in the walls that people made when they were drunk. The guy who I talked to was Adam. He was using a blanket to cover his body and looked peaked. He seemed like a weird character, a skinny guy with exaggerated laughs and gestures. He introduced me to Harper, the guy who was subletting the room. We talked for a bit and the price was ok.

Both Adam and Harper were kind of embarrassed about the mess at their place and tried to apologize for that. I really did not care. I told them about me, where I was from, what I was doing in Canada and that I was ok with the lifestyle that I could imagine people at this house had. Coincidently, Harper told me that he was going to Perú for the summer, we talked about the places to go, I made him a list of the places he had to visit. He was all excited about his trip. I told him I was going to think about subletting his place and then call him back.

I went back to my office and felt that it was the place for me. I don’t know, it was just the fact that there were so many things at the house that gave me the impression that the people living there wanted to say something, to express themselves, probably about something different to what I was used to, I mean, I didn’t know about the bands they had posted on the walls or some of the things they wrote, but the fact that they had something to say meant a lot to me and gave me a good vibe. So I decided to sublet the place. I called them and said I was going to move in a couple of days.

The first days at this new place I learnt that they called it the “flop house”. There were always people inside, sitting around the living room, having joints and drinking booze. The doors were always open and nobody had a key to the house. I met so many people that I was not sure who lived at the flop house and who did not. I met all kind of characters, in general, very nice and interesting people. So I felt very relaxed from the beginning, which is not usual for me: I don’t like sharing.

It took me some time to realize that they were all friends from way back and that most of them were from the same town in Nova Scotia: Springhill. They were very close and did not go out much with other people or to the bars downtown. It took some time and effort for them to really open themselves. Some people were more open to me than others and I think at the beginning some even felt kind of threatened.

After some time, though, I realized that some of the guys who didn’t show too much interest in being friends with me at beginning were in fact really curious and didn’t know how to act. Deep inside they were like children when meeting new friends. But this is not new: it is always like that. At the end I met everyone and we were partying every day.

So yeah, great times at the flop house, repetition all the time, joy and pleasure because of that repetition, the same things all the time. My impression is that we were happy because everything was fixed. The same crowd, talks about the same writers, pipes and drugs, same TV shows, same music, and off course, the same house. When I spend a lot of time being stoned, I can really appreciate things, I feel very happy about myself and my life, and I enjoy very much talking to people. I’m in a state of wonder all the time. That was precisely one of the words we loved to use at the flop house “wonder”.

Anyway, I don’t get really stoned now. Fucking tolerance. I like it when you are so stoned and you remember and forget things all the time. So sometimes you know you have a beer in the fridge, sometimes you don’t and you think that was the last one, but then you go to the kitchen and you find a beer in the fridge. Nothing is better than that. If you don’t have one, you might forget later or go out to buy one. It is not a big deal.

I was listening to “Novalima” before the guys come. They were coming later to watch “Trailer Park Boys”, as always. After some time, Brian, Corey and Tim came inside. There were always big entrances at the flop house, this time, though, they just shouted “hello” when they were coming in.

I think Brian did not like me because he thought I wanted to fuck his ex-girlfriend, but I was really not interested in her, it was only that we got along very well. They sat and I changed the channel. We waited for “Trailer Park Boys” to begin, it was a new season. This show is so fucking funny.

- Guys, wanna do some blades –said Corey.

- Fuck yeah -Brian replied.

We all went to the kitchen to do some blades. I was so stoned. I always wondered why we never had blades in Lima. It is probably because of the type of kitchen we have, yeah, not many people have electric kitchens in Lima. Corey took some pot out of his bag and started to make very tiny compressed balls of weed. The knives were already in the kitchen, they were always there. I think we only used the kitchen for doing blades.

Corey turned on the stove and the knives started to heat. Then he gave me the first knife. I had already lived at this place for a couple of months but I was still the new and foreign guy, so they always started with me. People were very quiet, we were probably all very stoned already. Corey worked outside the city in the camp and he was on mushrooms or pot most of the time. He was also a dealer and most of us got our weed from him.

I took the knife and touched the ball of weed with it and then inhaled all the smoke that came out of the it, it was so strong, it was awesome. I passed the knife to Corey, he did the same thing and then passed the knife to Brian. Brian put the knife in the heat again and then into another ball of pot.

Brian was from St. John’s, Newfoundland. He was a really funny guy, all the time making jokes, with a good attitude. He played in a band, he was the lead singer. Some other people who hung out at the flop house played in the same band. Brian was a character. He went through cycles, sometimes he was very quiet and sometimes very excited. He didn’t talk for a while and then he started singing and shouting very loud.

Brian passed the knife to Tim. Tim was talking about Jung, he was studying Psychology. We got along great and we had conversations very often. He was living at the flop house with his girlfriend, Terri. At this point I knew we were only four people living at the flop house, Tim, Terri, Adam and me.

Adam and I were interested in tarot cards. So we used to talk a lot about our cards. Most of the people who hung out at the flop house were around 25 years old, but Adam was younger, I think he was probably 20. He was a very dirty guy, he had two guinea pigs in his room and he hardly ever showered or did laundry, he was gross and everybody made fun of that, there were a couple of drawings on the wall about him being very dirty. But Adam had something particular, I don’t know exactly how to describe it but it was something that I could relate to. It seemed like sadness, a permanent pain and having to pretend not to have it sometimes.

sábado, abril 14, 2007

Jugar de visitante
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La verdad que nunca imaginé que la vida sería tan difícil. No sé por qué, pero de niño yo me imaginaba que a esta edad, ahora que estoy ya cerca de los 30, mi vida estaría más o menos resuelta. Imaginaba que tendría o estaría encaminado a tener un auto, una casa, tal vez con piscina, una pareja, estabilidad emocional, estabilidad laboral e imaginaba, además, que todo esto me haría felíz. Esta no era sólo una ilusión, en realidad yo estaba convencido que las cosas serían así.

Pero las cosas no son así. En realidad, ni siquiera creo que estas cosas me harían felíz. De hecho, no las he buscado. Pero el que la próxima semana cumpla 29 años y sienta que la vida es un permanente esfuerzo, una lucha, esto si es algo que no esperaba, es algo que me ha tomado por sorpresa. No creo tampoco que mi vida sea particularmente difícil, veo que la gente a mi alrededor no la pasa tan bien. El problema, es que todo esto me ha agarrado de golpe: yo realmente no esperaba que las cosas iban a ser así.

Por ejemplo, no esperaba vivir varias bienvenidas y despedidas y el desgaste emocional que produce esto. Tener que dejar a amigos atrás, en otras ciudades, países, y luego ir perdiéndolos poco a poco. Incluso a aquellos que en algún momento pensé que siempre estarían ahí. Pero cuando uno se mueve, esto es inevitable, el tiempo pasa y compartes tu vida con la gente del lugar donde vives y lo mismo les pasa a tus amigos de antes. Entonces poco a poco se pierde el contacto, uno ya no está al tanto de la vida del otro.

Llega nueva gente, pero es mucho más difícil incorporarla a tu vida. No sé, con el tiempo es más difícil hacer amigos, abrirte a alguien, dar confianza. Pero inevitablemente la gente que está a tu alrededor, que participa de tu vida, se vuelven tus nuevos amigos. Estando en otra cultura, además, tienes que aprender sus códigos para integrarte, tienes que cambiar para que puedas ser el mismo y que la gente te conozca. Entonces las bienvenidas también son desgastantes.

Hay que ver cómo funcionan las cosas en el lugar al que uno llega. Cosas básicas, como por ejemplo, cuáles son los límites del respeto, cómo es el humor, la diversión, el trabajo, los códigos que hay que usar. Porque no puedes llegar y ser simplemente tu mismo, porque puedes ser mal interpretado dependiendo del lugar donde estés. Entonces, para poder seguir siendo el mismo de siempre, poder darte a conocer con la gente, tienes que cambiar y expresarte en los códigos locales. Por eso digo lo de cambiar para ser tu mismo.

Además de eso, en este proceso pierdes muchos de tus recursos. Es decir, hay tantos conocimientos que pierden sentido, tanto del pasado que pierde sentido en un nuevo contexto. Por ejemplo, la música que escuchabas, los libros que leías, los temas de conversación que podían sonar interesantes en un contexto, en el otro pierden significado. Entonces no iba a ligar con una chica en Canadá del pueblo donde vivía hablándole de Silvio Rodriguez o Caifanes, sino que probablemente caía si nos reiamos juntos conversando sobre “Trailer Park Boys” o “That 70s Show”.

Aprendes entonces los nuevos códigos, lo que es “cool” en este nuevo contexto, lo que interesa, y para qué? Para que justo cuando lo estés comenzando a disfrutar, te vayas a otro lado y comiences de nuevo. Siempre queda entonces esta sensación de jugar de visitante. De ser el nuevo, el que está aprendiendo. El que no tiene familia, amigos, ex novias, pasado. Porque llegas y conoces gente y la gente que conoces, muchas veces, tiene ya su gente, y tu tienes que entrar al grupo. Tienes una novia y la pasas con sus papas, abuelos, primos, amigos, como si tu no tuvieras los tuyos. Es más, a veces me he preguntado si ellos saben que yo también tengo familia y que aunque nos vemos poco en los últimos años, cuando nos juntamos no sólo conversamos, a veces incluso bailamos y lloramos.

Aprender un nuevo idioma también cansa. Tener que hablarlo todos los días, en la casa, en el trabajo. La frustración de no poder expresar bien lo que quieres y, nuevamente, no darte a conocer como tú quisieras o ser mal interpretado. Sentir, cómo no intercede alguien que me ayude a hacerles entender lo que quiero decir, no literalmente, sino realmente lo que quiero decir. Pero no se puede y nuevamente, esto de sentir que uno juega de visitante. Es que por mucho tiempo que uno se quede en un lugar, si es que no es tu país, siempre serás un visitante, un extranjero. Más aún, también puedes ser un visitante en tu propio país.

Luego la gente a mi alrededor. Algunos con cuatro hijos con cuatro mujeres diferentes, otro que su novia era depresiva y un día decidió finalmente suicidarse, otros que van todos los días a un trabajo que odian y cuentan las horas para irse, otros que sólo piensan en el dinero, otros que quieren casarse, sí, pero sólo para que la mujer les planche la ropa, otros que se casan por papeles y luego se terminan enrollando con la tía y tiran de vez en cuando, pocos con estabilidad laboral, otros con trabajo y mucho “éxito” profesional (y para qué carajo sirve el “éxito”?), otros que pasan los años y se lamentan por no perseguir sus sueños, otros que están por los cuarenta y siguen diciendo que quieren tener familia, una casa, hijos y no se dan cuenta que hace rato que están por otro camino.

Como digo, todo esto me ha agarrado por sorpresa. No entiendo muy bien por qué, pero no me acostumbro a la idea que la vida sea así. En mi caso, por ejemplo, pasa el tiempo y cada vez tengo menos plata, menos amigos, menos disposición a conocer gente, a dar amor. Puedo pasármela tranquilo en una mesa con gente que acabo de conocer sólo pronunciando monosílabos. Me voy a fiestas sólo, me quedo a dormir en los clubs, escribo investigaciones sólo. Me siento aislado y lo peor, me estoy acostumbrado a este sentimento.

No me arrepiento de las bienvenidas, las despedidas, de quedarme sin recursos, de hablar un nuevo idioma. No me arrepiento de jugar de visitante. Es algo que he buscado, porque me gana el interés por conocer la realidad, por cambiar de piel varias veces en una misma vida. Esto es una opción que tomé y, en todo caso, luego de abrir esta puerta como que ya no había vuelta atrás. Pero a veces sí me pregunto, como hoy, y todo esto, “para qué?”. Para estar en este estado de aislamiento? Para no tener testigos de mi vida? Porque son los testigos los que le dan sentido a las cosas que uno hace, o no?

Pues bueno, hoy me he sentido muy angustiado. No sé realmente si sera por esto, porque tengo predisposición al autoengaño y suelo jugarme algunos trucos. En fin. Ayer fui al teatro Berliner Ensemble a ver “Madre Coraje y sus Hijos” de Bertolt Brecht. Me encantó. Espero hablar un poco de esto en un próximo blog. Es que estoy comenzando a acumular recursos.

miércoles, abril 11, 2007


Die Polizei!

Die Polizei! Hay una canción que lo único que dice todo el rato es “Die Polizei!!!“. Es una canción punk de la que me han hablado y hasta ahora no he escuchado. Me interesa conocerla.

Pero, en fin. Acabo de regresar de la cafeteria de almorzar. Como siempre, puntualmente a las 2pm. Voy siempre solo a almorzar porque mis colegas de la oficina van a las 12pm y para mí es muy temprano. Además, tengo costumbre de almorzar solo. Igual ha sido antes en otros trabajos.

Me ha pasado que a algunos colegas les da pena que almuerzo solo. En Perú, por ejemplo, en mi trabajo, una chica me decía que cómo era posible que almuerce solo, que si quería ella me podía acompanhar. Ok, no encuentro la “ene” así que caballero nomás voy a tener que sustiturila por “nh”, aunque no me guste.

Pero, como decía, a mucha gente le parece triste esto de almorzar solo. Acá también una chica de mi trabajo me dijo que a ella le deprimiría muchísimo almorzar sola, que no podría. Pero cada uno con sus hábitos. Por ejemplo, están también los que no pueden pasarse una comida al día.

Tengo un amigo canadiense que no podía entender como yo a veces almorzaba o cenaba a diferentes horas y a veces cenaba pero no almorzaba o viceversa. Una vez me confesó que él nunca en su vida había salteado (“skipped”) una comida del día. Mas bien eso a mí me pareció una locura.

Bueno, ahora mientras almorzaba se me vino a la cabeza algo que paso este fin de semana o el pasado, tal vez, que lo había olvidado completamente. Entonces, es una anecdota que me ha hecho matar de risa mientras comía solo. Se trata de una conversación que tuve con un policía y de allí el títutlo de este “post”.

Resulta que yo estaba regresando a mi casa por la manhana, a eso de las 8am, luego de regresar de un club (“punchis punchis”). Iba sentado en el metro y de pronto un policía se sienta en frente de mí. Por un segundo me entró pánico, pues recordé los tiempos en que andaba “ilegal” y ese sentimiento no se olvida. Luego caí en cuenta que no tenía nada que temer.

No sólo eso, luego me provocó hablarle al poli. Quería que él sepa un poco quién se puede estar sentando en frente de él y lo que había vivido el anho pasado y ante pasado. Pero no sabía como comenzar la conversación. Pensé hacerle una pregunta, pero luego él me tendría que contestar con una respuesta o sin una, y tal vez no era justo.

Me daba un poco de cosa el hecho de no saber de dónde venía él ni él de dónde venía yo. Me acordé de las pelis de Jim Jarmusch. Como uno nunca puede saber por qué una persona dijo una cosa u otra. A veces la gente reacciona mal ante algo que uno dice y no podemos tener idea si realmente se debe a lo que dijimos o a algo que le pasó durante el día. Eso siempre será un misterio.

Además era de día y yo tenía mil chelas en la cabeza. Más que borracho, estaba hecho un desastre luego de toda una noche de fiesta. Estaba ya de bajada. Pero recordé que eso probablemente al policía no le iba a importar. Si estuviera en norteamerica, por ejemplo, tal vez el tombo me hubiese gritado, pero el trato de la policía acá es diferente, ya lo contaré en otro “post” o en este mismo más abajo.

En fin, decidí preguntarle si le podía decir algo. Pensé que así no lo comprometía mucho. Si me decía “no”, se acababa el asunto, si decía “si”, pues chevere.

- Puedo decirle algo?

- Pero claro.

Me contestó, con una sonrisa amigable. Me sentía más tranquilo y seguí.

- Yo antes le tenía miedo a la policía. Si usted se hubiese sentado en frente de mí, para mí hubiese sido un problema. Me habría dado mucho miedo. Sucede que hasta hace poco vivía en Alemania sin papeles, es decir, “ilegal”, como se conoce ante la ley. Ahora ya he arreglado mi situación y sólo quería compartir esto con usted.

Luego de decir esto me quedé mirándolo, sonriendo. Él en todo momento me estuvo mirando. No pasó que le dio roche y miró al costado, ni nada. Prestaba atención y era amigable con su mirada. Aproveché para decir algo más.

- Ahora que tengo permiso para vivir acá, me siento mucho más tranquilo y me gusta que incluso pueda dirigirme a usted. Pero, si es que usted encontrase a un ilegal en una situación como ésta, esta persona tendría problemas no?

- Si.

Luego se quedó como pensando antes de decir algo más. Dentro de mí pensaba, qué mierda estas haciendo?!!!, pero realmente el “qué chucha!!!” era más grande. Total, tengo todo en regla, nada que temer.

Él anhadió.

- Cuando era más joven tuve varias veces problemas con la policía. En verdad, tal vez te parezca gracioso, pero también tenía mucho miedo a encontrarme con ellos. Creo que por esto es tal vez que he terminado trabajando para ellos.

Yo me quedé flipado. Esta respuesta de hecho no la esperaba.

- Pero qué bueno que ahora hayas podido arreglar ahora tu situación.

Me sonrió nuevamente, muy natural, no marcando ninguna diferencia entre nosotros. Cosa que sentí me ayudó a reconciliarme con la fuerza policial :p

Yo le agradecí y no nos dijimos nada por el resto del viaje. Luego de unos 10 min de viaje, se paró, me deseó un buen día y se fue.

Ayayaya...mis amigos los policías.