viernes, junio 22, 2007

Enfermedades, Doctores, Muerte y la Hora del Lonchecito

Este último par de días he estado con fiebre a causa de una infección en el estómago. Entonces, aunque no dejé de trabajar al principio, hoy, caballero, estoy haciendo pausa. Fui por la mañana donde la doctora y me dijo que lo mejor es que me quede en mi casa, que tome mucho líquido, té, sopita, bla bla bla, la clásica. Cuando salgo del doctor con este tipo de "recetas" pienso que mejor debí llamar a mi mamá y me ahorraba la ida al doctor. Por cierto, que secretaria para malagracia que tenía la doctora.

Pero a quién si llamé hace un par de días fue a mi hermano, que es doctor. Como siempre, me dijo que seguro tenía una enfermedad terminal, que me quedaban pocos días de vida. Jaja. Es que para mi hermano todo es una tragedia. Pero fue por eso que decidí ir al doctor, por el miedo que me metió. Ahora parece que en un par de días el virus cumple su ciclo y estaré como nuevo.

Sobre esto que cuento de mi hermano he recordado un chiste de Condorito. Ojo, estoy medio afebrado y delirando un poco. Bueno, la cosa es que recuerdo este chiste de peluquería. Es que mi papá iba siempre al mismo peluquero en Pueblo Libre, que como clásico peluquero de barrio, tenía sus condoritos, sus pornos para los caballeros y cortaba con navaja. Entonces una vez mi papá me contó este chiste que me dio mucha risa, porque en esa época las pornos seguro todavía no me daban curiosidad.

Dice que llega Pepe Cortisona a ver al doctor, Condorito.

- Doctor, desde hace días me siento muy mal, me duele todo el cuerpo. No sé qué me pasa.

Condorito le hace sacar la lengua, le toma la presión, lo echa en la camilla.

- Señor, por lo que veo, usted está bien, no encuentro síntomas de ninguna enfermedad.

- Pero no puede ser. Le digo que me siento muy mal, no vendría si no fuese así.

- Tal vez tiene usted un ligero resfrio, pero no pasa de eso. Déjeme le doy unas pastillas para el caso.

- No doctor, lo mio no es un resfrio. Llevo varios días así, sintiéndome muy mal, mi cuerpo está muy descompuesto.

Condorito lo vuelve a revisar. Le comienza a palpar el estómago.

- Bueno señor, parece que usted tiene una infección en el estómago. Pero esto no es problema, en un par de días se recupera con estos antibióticos.

Pepe Cortisona lo mira incrédulo.

- Doctor, le digo que lo mio es más grave. No voy a venir hasta su consultorio sólo por una infección en el estómago, dígame por favor qué enfermedad tengo.

Condorito comienza a sudar y a desesperarse por la terquedad de Pepe Cortisona.

- Bueno, por su aspecto podría pensar que usted tiene también principios de hepatitis.

- Pero doctor, hepatitis ya he tenido antes y lo que tengo ahora es mucho peor. Le agradecería me diga de una vez la verdad.

Condorito ya harto de este paciente hipocondriaco le contesta seriamente:

- Bueno señor, lamento informarle que usted ha muerto hace cinco días.

PLOP

Este Condorito es lo máximo.

Bueno, siguiendo con el tema de las enfermedades y la muerte, pensaba en cómo éstas tienen diferentes significados en diferentes culturas. Hace un par de años cuando estaba en Canadá un amigo peruano me contó que lo llamó una chica para salir, él estaba enfermo y la tuvo que cancelar. Pero la excusa que le dio a ella fue que tenía mucho trabajo, porque decirle que estaba enfermo la hubiese ahuyentado.

Es que la enfermedad y la muerte son temas que no queremos cerca de nosotros, al menos en el Perú. A tal punto que preferimos ocultarlas. En el caso de la muerte, no es casualidad que nuestros cementarios estén fuera de la ciudad. La idea de ir al cementerio nos parece además perfecta para una película de terror. Acá, sin embargo, hay parques que son cementerios, uno los atraviesa como sin nada, igual en Canadá. Eso tampoco es casualidad. Me imagino que tiene que ver con el tema de la religión.

A proposito del tema de la muerte, la abuela de Dane, que es, dicho de paso, la única persona que me cae bien de su familia, tiene cáncer y le quedan pocos meses de vida. Ella no vive en Berlín pero cuando viene por acá la he visitado y es una persona de muy buen vibra y con muchas historias que contar. De algunas he hablado en posts anteriores.

La abuela, como me dice que le gusta que le diga, tiene 85 años y hace poco le diagnosticaron cáncer. Le hiceron quimoterapia pero no la está resistiendo, entonces ha decidido mejor dejar la quimo y vivir un par de meses más en paz. Iremos pronto a visitarla para despedirnos de ella. Esto de despedirse de alguien que no vas a volver a ver nunca, es algo nuevo para mí.

Bueno, este día de vagancia y delirio he estado revisando algunos videos en internet sobre baladas setenteras, la música que escuchaba de chiquitín. He hecho una selección de canciones de Leonardo Favio, Camilo Sesto, Roberto Carlos, y Jeannette. He puesto los videos en ese orden abajo en mi blog.

A Camilo Sesto le faltan dos antenitas para ser un marciano, pero no se puede negar que el tipo es un genio; a Jeannette se le siente un poco su acento gringo y nunca me la imaginé tan hermosa, podría ser el símbolo de la belleza; Roberto Carlos se ve super hippie en el video, me lo imaginaba cantando lo mismo en la contra-cumbre del G8; Leonardo Favio es sin duda el favorito y me lo imagino, como siempre, en la cómoda de mi mamá frente a su cama. Ojo a la historia en el primer video, tan típica de esta época.

P.D.: Con esto que estoy enfermo no pude ir ayer a la Fete de la Musique, pero no me perdí mucho porque llovió todo el día. Lo que me parece loco es que ya pueda citar los posts del año pasado!

Leonardo Favio - Simplemente una rosa

Leonardo Favio - Quiero aprender de memoria

Camilo Sesto - Melina

Roberto Carlos - Un millón de amigos

Jeannette - ¿Por qué te vas?

miércoles, junio 20, 2007

Keimzeit

Hoy la banda Keimzeit dará un concierto en el Kesselhaus como celebración de su 25 aniversario de existencia. Keimzeit (“Tiempo de Germinación”, en español) es una banda de Postdam, ciudad que se ubica cerca de Berlín, dentro de lo que era la República Democrática Alemana (RDA).

Pues un grupo de “osis” (como se les llama a los del este de Alemania), una “wesi” (como se les llama a los del oeste) y este peruano hemos comprado nuestras entradas para el concierto de esta noche.

Keimzeit comenzó como un proyecto de los hermanos Leisengang. En sus inicios en los 80s tocaban en algunos bares y fiestas familiares en Postdam. Con el tiempo se hicieron famosos en la RDA y luego de la caída del muro en todo Alemania.

Además de ser una de las bandas más exitosas de lo que era la RDA, Keimzeit representa actualmente uno de esos pocos símbolos que quedan para satisfacer la melancolía de los “osis“ sobre el país en que vivieron. No quedan muchos de estos símbolos de la RDA, han ido desapareciendo o los han tirado abajo, como fue el caso del Palacio de la República en Berlín. De esta forma, en unos años será difícil saber, salvo a partir de museos y libros de historia, que por alrededor de cuarenta años hubo otro país dentro de Alemania en el que mucha gente creció, con el mismo idioma, pero con un sistema muy diferente.

Pienso que la melancolía de los “osis” es particular. A diferencia de un inmigrante, por ejemplo, ellos no pueden regresar a su país. Lo único que les queda son algunos elementos de su cultura y éstos han ido desapareciendo poco a poco, sin que ellos puedan hacer nada. Por cierto, con el tiempo acá me he dado cuenta que los “osis” reivindican algunos de estos elementos de maneras muy sutiles. Por ejemplo, consumiendo una marca de ketchup que era del este, yendo sólo a una panedería que era tradicional en Berlín del este, viviendo en áreas de lo que era el este, y claro, escuchando música de bandas del este y yendo a un concierto como el de Keimzeit.

Por eso creo que de lo que se trata hoy por la noche este concierto es de una celebración a la melancolía sobre ese país que desapareció pero todavía está ahí, al menos en el concierto.

La banda Keimzeit está compuesta ahora por Norbert Leisegang (guitarra y vocalista), Hartmut Leisegang (bajo), Roland Leisegang (percusión), Ralf Benschu (saxo), Rudi Feurbach (guitarra), y Andreas Sperling (teclado).

Abajo una de las canciones más conocidas de esta banda: Kling Klang.

Keimzeit: Kling Klang

miércoles, junio 13, 2007

País Surreal

En estos días me he puesto a pensar con asombro sobre el país del que vengo. Sucede que desde hace poco he aprendido que uno puede ver los programas de Jaime Baily y televisión nacional en vivo y gratis por internet. Entonces estoy más conectado con lo que pasa en el Perú. A partir de esto, y considerando que ya hace varios años no vivo allá, he comenzado a caer en cuenta de lo surreal que es mi país y la cultura de la que vengo.

Comienzo con lo que más recientemente despertó mi asombro. Veía ayer el programa de Jaime Baily y la entrevista que le hizo a Mario Poggi. Me permito una breve digresión para aquellos que no los conocen. Y acá ya comenzamos con los elementos kitsch de la sociedad peruana. Entendiendo kitsch, a la peruana, es decir, chicha.

Jaime Baily es un entrevistador gay muy popular en el Perú y Sudamérica. Es también escritor y sobre uno de sus libros, “No se lo digas a nadie”, se ha hizo una película que junto con el libro causaron un escándalo en la sociedad limeña. Esto básicamente porque Baily cuenta sobre su vida sexual, el consumo de drogas entre personajes de la farándula y la política, que en Perú a veces entran en el mismo saco, y en general, porque saca a relucir la hipocresía dentro de la sociedad limeña, todo ese lado del que nadie hablaba y del que ahora se habla mucho más.

Mario Poggi (ver foto) es un sicólogo que en 1986 se hizo famoso por ahorcar al presunto descuartizador Angel Díaz Balbín cuando le realizaba un peritaje psicológico que iba a ser usado en los interrogatorios policiales. Desde hace años es un personaje más de la farándula, de esta telenovela chicha que produce el Perú, y la gente lo conoce como “el loco Poggi”. Lleva el pelo pintado de verde, para en un parque en Miraflores, se comporta como un loco, pasa por muchos programas de entrevistas y frecuentemente está haciendo noticia.

Resulta que Poggi le inventó recientemente un hijo a Baily. El asunto debe de entenderse en un contexto en el que Baily desde hace años se ha proclamado como un defensor de los derechos de los hijos no reconocidos. Entonces Poggi conocío a un tipo que se parecía a Baily en un parque y le propuso se haga pasar por el hijo no reconocido de Baily. Lo llevaron a un programa de televisión y se hizo la noticia, el escándalo. Luego, el supuesto hijo de Baily fue al programa de su supuesto papá y desmintió ser su hijo, dijo que todo esto había sido una broma y que Poggi fue su mentor.

El domingo pasado en la entrevista con Baily, Poggi confesó que él hizo esta broma con la idea de ganar un poco de plata y que todos también ganen. Pues le resultó. Ahora lo invitan a programas de televisión, como el de ayer, y él cobra por estas entrevistas un par de miles de dólares. Los programas faranduleros también ganaron mucho raiting, principalmente el de Baily. El supuesto hijo de Baily se ha convertido en un personaje y quién sabe luego tenga ofertas de trabajo en la televisión. Realmente todos ganaron y lo alucinante del asunto es que todo fue planeado así por el “loco” Poggi. Este tipo tiene que ser un genio.

Por otro lado (ojo, sin usar el “por un lado” antes), resulta interesante la manera como se forman líderes en el Perú. Poggi mencionó en la entrevista que ahora va a apadrinar al supuesto hijo de Baily en una candidatura al congreso. No es broma. Esto en realidad ya en el Perú no sorprende, pues muchos de nuestros líderes políticos han surgido así. Tampoco sorprende que recientemente Poggi le haya enviado una carta al presidente Alan García proponiéndole trabajar como su asistente en proyectos sicosociales. La justificación o su currículo: él es experto en crear cortinas de humo. Esto no se puede negar. El hecho que este personaje viva de esto (no estoy seguro que sea así), lo hace, al menos, excepcional.

Tampoco resultaría descabellado que el presidente quiera contratar una persona con este perfil. En Perú es conocido que algunos presidentes han tenido chamanes como consejeros. Ni hablar de Vladimiro Montesinos. Este personaje es un elemento clave de esta telenovela surreal que es el Perú. De pensar nada más que este asesor presidencial escribía las carátulas de algunos de los diarios chicha y corrompía a políticos y empresarios con montañas de dinero y filmaba los tratos que hacía con ellos. ¿Por qué entonces Poggi no podría ocupar un cargo como éste? Experto en cortinas de humo.

Elementos surreales como éstos hay muchísimos y podría hacerse un blog entero dedicados a ellos. Entonces no me quiero extender mucho más. También podría contar que el presidente que nos gobierna ahora hace no muchos años escapó por su azotea luego de un primer gobierno catastrófico y corrupto, vivió varios años en Francia y ahora regresó y volvió a ganar las elecciones. Hace poco este mismo personaje “resolvió” una petición de unos agricultores llamando al ministro de agricultura frente a las cámaras y pidiéndole que se encargue de atender esta petición y que a ver si en la próxima visita al ministerio le invitaba el pan con chicharrón que le tiene prometido.

Más allá de la política y la farándula, podría contar que cuando estuve en Lima el año pasado me encontré en el supermercado con una tía mía. Estaba con Dane y me preguntó si era hermana de mi mamá o de mi papá. Le dije que de ninguno, que era mi tía de cariño. Ella se quedó asombrada y yo caí en cuenta que nosotros tenemos tías y tíos de cariño. No sé muy bien cómo se definen, pero es algo así como buenos amigos de los padres, con los que no hay lazos sanguíneos pero es como si los hubiera. De niño recuerdo que yo quería ser primo de uno de mis mejores amigos del barrio y hablamos con nuestros papás para ver si podíamos ser primos de cariño y por lo tanto llamarlos a ellos como tíos, respectivamente.

O por ejemplo que hace poco estaba comiendo mucho y me puse a pensar si no estaría comiendo de “gula”. Porque de chico cuando pedía una segunda ronda de comida mis papás me preguntaban que estaba bien pero sólo si no era por “gula”. También que varias veces he visto en las noticias a la gente tomar justicia por sus propias manos. Es decir, ante la ausencia de policía o presencia de policía, pero corrupta, el mismo pueblo/barrio agarra al ladrón/violador y lo linchan frente a todos. Ver esto es realmente impresionante.

Hay tantos ejemplos que mejor paro. Ahora, otro tema es cómo juzgar estas cosas. Evidentemente muchos de estos elementos surreales son condenables vistos desde la óptica de una sociedad moderna que persigue una democracia liberal. Pero, estos mismos elementos también nos distinguen, nos hacen ser Perú y no otra cultura. Esta es la telenovela surreal que somos. Sin embargo, a medida que el mundo avanza hacia la globalización, se estandarizan los sistemas, las reglas, las maneras de pensar, los valores y queda poco espacio para eso que nos distingue. Nuestros mismos líderes promueven instituciones al estilo de las que existen en las democracias liberales de las sociedades modernas.

Pero, ¿representan acaso estás instituciones un proceso histórico que hemos seguido nosotros? ¿Los valores que promueven son consistentes con los que existen en instituciones básicas como la familia, la escuela, el trabajo, el barrio? Seguro que no. Por otro lado, ¿si no entramos al juego de moda del mundo globalizado a qué nos dedicamos? ¿No será entonces que nuestra crisis radica en que las instituciones diseñadas desde el gobierno no nos representan y vivimos en una lucha por entrar a este juego, aprender las reglas, adaptarnos, mientras por otro lado nos resistimos a dejar de ser nosotros mismos?

Más allá de la cosa política, no sólo no veo como malo estos elementos surreales sino que los celebro. La idea de la globalización me parece de lo más aburrida. Seguramente estoy en una posición muy cómoda para hacer estos juicios: afuera del país y sin ánimos de regresar. Como no sé qué escritor dijo “el Perú de lejos y de noche” (o algo así). Y tampoco estoy seguro que uno pueda/deba meter los elementos que mencionó en un mismo saco.

Para terminar, hace unos días Messi metió un gol con la mano, al estilo Maradona. Mientras en Sudámerica mucha gente (posiblemente esa que resiste al cambio que mencioné anteriormente) festejó esta “picardía”, en Alemania Messi fue duramente criticado. Se habló de “la mano del demonio” y una “estafa al fútbol”. La revista deportiva Kicker dijo que acciones de este tipo no deben glorificarse. También en Alemania, mucha gente ve con entusiasmo lo que pasa políticamente en América Latina y se interesa por la cultura de nuestra región.

Me pregunto cuántos de ellos entienden que “la mano del demonio” es un elemento más de nuestra realidad bizarra y debe juzgarse desde el contexto de “país surreal” que he expuesto desordenadamente acá. Que precisamente cómo juzgar el gol de Messi es lo que divide a nuestros países entre una sociedad moderna y una más tradicional. Que esa es la causa de nuestra crisis. Los que más rápido aprendan a cesurarlo entran al juego de la globalización, los que no, se quedan al margen. ¿Qué sociedad queremos construir? Lo que es un hecho, es que el no haber llegado a un consenso nos da una ventaja, la de poder dar un paso atrás y cuestionar el sistema.

martes, junio 12, 2007

Festival Callejero

http://www.openpr.de/images/articles/1/9/198d5ed31e15a5966a175cd90353ffe6_g.jpgUno cortito. Este fin de semana se celebró el festival callejero en Berlín. El festival se conoce en Alemán como “Berlin Lacht!” o “Berlín Rie!”. Yo llevé mis fideos en taper, una botella de limonada (ahora en el verano es la voz), unas bouletten (como hamburguesas pero más chiquitas) y me fui para Mariannenplatz, en Kreuzberg, a ver el festival callejero. Ah!, en el camino también compré un par de pan franceses en el turco para preparar las bouletten junto con la salsa de rocoto que también llevaba.

Esta es la cuarta vez que se realiza este festival. Para mí es la primera vez que lo veo. Comenzó el viernes y acabó el domingo. Yo estuve por ahí el sábado y me lleve una muy buena impresión de este proyecto.

El festival está dirigido principalmente hacia los niños pero atrae gente de todas las edades. Incluso algunos eventos son sólo para adultos. Básicamente se trata de artistas locales e internacionales que van a hacer reir y pensar a la gente. Algunos presentan breves obra de teatro, otros performances, otros la hacen de clowns, también hay mucha música tipo hip-hop y reggae.

El festival premia al mejor grupo de artistas callejeros con la corona del barrio, es decir, la corona de Kreuzberg. Otro de los atractivos de esta fiesta son los fuegos artificiales. Por la noche del sábado, exáctamente a las 11pm, hay un evento de fuegos artificiales al aire libre. El parque se llena de gente que quiere ver las bolas de fuego que iluminan el parque con diferentes colores.

También estuvieron presentes al menos un par de grupos latinos que residen en Berlín. A mí me tocó ver a dos artistas callejeros latinos que presentaron su obra llamada “Merteolate” en alemán y español. Además en el programa habían otros grupos latinos que no alcancé a ver. Pude ver también a varios proyectos de otros lados de Europa.

En general, parece que este festival es parte de una proyecto más grande que se realiza en toda Europa. La idea me parece muy buena y recién están comenzando. El festival es relativamente nuevo y a ver qué pasa el próximo año.

Ya estamos en el período del año en el que hay al menos un festival por fin de semana. Este fin de semana también fue la fiesta Rusa-Alemana en Berlín. Sé que también duró un par de días pero me la perdí. Hay mucho que ver.