domingo, marzo 30, 2008

Películas peruanas

Navegando por youtube he encontrado varias películas peruanas completas. Aquí les paso los vínculos. Las he ordenado de acuerdo a las que me gustan más a menos.

Caídos del cielo

Gregorio
La boca del lobo
Días de Santiago
No se lo digas a nadie
La ciudad y los perros
Bajo la piel
Alias la gringa
Ciudad de M

Juliana
Django, la otra cara
Un día sin sexo
Tinta roja
Doble juego
Mañana Te Cuento
Chicha tu madre (subtítulos inglés)
Sin compasion
Coca mama
Paloma de papel
Reportaje a la muerte

Traten de verlas rápido porque estas pelis las paran quitando y poniendo, así que tal vez el vínculo cambia o ya no existe. Las pelis están completitas! En todos los casos el vínculo los llevará a la primera parte y de ahí pueden encontrar las siguientes partes en los videos del usuario que ha colgado la peli. Disfrútenlas.
Chocolatadas 2007: Gracias!

Estimados amigos,

Quería agradecerles a todos por su participación e interés en este pequeño proyecto, simbólico, pero que va sumando sentimientos positivos para nuestro mundo. En las chocolatadas de diciembre del 2007, pudimos apoyar a 850 niños aproximadamente en tres lugares distintos al sur de Lima, todos ubicados en el cerro de arena "Lomo de Corvina".

Las comunidades elegidas fueron La Encantada con 550 niños, Señor de los Milagros con 170 niños y Villa Mar Upis con 130 niños. Al igual que en años anteriores, a cada niño se le entrega un vaso con chocolate caliente, un pedazo de panetón (pan dulce que trajeron los italianos hace muchas muchas decadas a Perú y que ahora es toda una tradición), y finalmente un pequeño regalo para cado uno.

Algunos detalles interesantes en esta ocasión, fue que Jesús (uno de los tres organizadores) contrató a una persona encargada de poner la música, el llevó un equipo especial con parlantes y micrófono, esto le permitió hacer diversos juegos de baile y en general su presencia animó mucho a los niños. Asimismo, en la comunidad "Señor de los Milagros" hubo varias danzas típicas del Perú relizadas por los mismos niños de lugar, lo cual, junto a los globos que decoraban la calle, le dieron mucho entusiasmo y color a la actividad.

Finalemente, mencionar que el domingo 23 en "La Encantada", fecha central, además del valioso apoyo de las mamás para preparar el chocolate, recibimos la visita de varios colaboradores, estuvo mi hermana, una pareja peruano-alemana que llevan una página web de amigos de Perú en Alemania (peruanos.net), y la de una muy amable estudiante de Pablo (el tercer organizador) el cual es profesor en Macalester College en EEUU.

Todas estas "imagenes en palabras" también las pueden encontrar en fotos al final de reporte.

Sobre el presupuesto les estoy informando sobre los detalles en la siguiente tabla. En total se recibió US$600 de EEUU y US$340 de Europa. Los gastos totales fueron de US$880 quedando libres para las siguientes chocolatadas US$60.

Básicamente esto sería todo lo que me queda por decirles sobre las chocolatadas. Un abrazo muy fraterno para todos, y que este año nuestras propias luces brillen más.

Cesar

Dear friends,

I am very grateful for your contribution and interest in this small project that brings positive feelings to our world. In Chocolatadas Dec 2007, we offered a moment of joy to nearly 850 children in southern Lima (Lomo de Corvina): 550 children in La Encantada, 170 in Senor de los Milagros, and 130 in Villa Mar Upis. As in previous years, each child received a cup of hot chocolate, a piece of paneton (traditional Christmas cake), and an individual gift.

Additionally, this year, Jesus (one of the three organizers) hired a DJ. Children were very excited with the dance games he organized. Similarly, children themselves participated in traditional peruvian dances in Senor de los Milagros. The dances, together with the balloons in the street, created a very colorful and nice atmosphere.

The project in La Encantada, the largest one, took place on Sunday 23th. Mothers of children helped us preparing the hot chocolate. Also, we were visited and assisted by my sister, a peruvian-german couple that organizes a website of peruvian friends in Germany (peruanos.net), and a student of Pablo (the third organizer), who is professor at Macalester College, US. We are very grateful to all for their help.

You may find some of these “images in words“ in the pictures at the end of this report. Also, you may review our budget. Overall, we received donations for U$ 600 from the US and U$ 340 from Europe. Total expenditures were US$ 880, having a surplus of US$ 60 for this year.

A very big hug to you all and I wish this year our own lights shine more.

Cesar


La Encantada







Señor de los Milagros








Villa Mar Upis



miércoles, marzo 05, 2008

A 20 años de la muerte de Olmedo

Alberto Negro Olmedo (Rosario, 24 de agosto de 1933 – Mar del Plata, 5 de marzo de 1988) fue un actor y humorista argentino.
Nació en el humilde barrio Pichincha de la ciudad de Rosario, antiguamente la "zona roja" de esa ciudad, con prostíbulos y bares de mala muerte.

Se caracterizó por un humor para adultos, con doble sentido. Mientras actuaba, en ocasiones solía hablar en rosarigasino, cuando no quería que otro de los actores se enterase de algo. Se caracterizó por utilizar el arte de la improvisación y fue un gran transgresor de los códigos televisivos (no seguía los libretos, en medio de sus actuaciones se iba detrás de cámaras, etc.).

Falleció el 5 de marzo de 1988 en la ciudad balnearia de Mar del Plata (en la provincia de Buenos Aires), tras caer involuntariamente del balcón de su departamento en el piso 11º, luego de una noche de juerga y excesos. Su compañera Nancy Herrera fue testigo de la desgraciada maniobra. Está sepultado en el Cementerio de la Chacarita.

Su deceso prematuro provocó una profunda tristeza entre sus seguidores. Luego de su muerte, comenzó a ser considerado un humorista de culto, y se celebran homenajes en su Rosario natal y en el resto del país.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Olmedo

Este es un extracto de "Los caballeros de la cama redonda"

martes, febrero 12, 2008

Massiv - Ghettolied

Justo vengo del barrio de Wedding, entonces queda preciso poner esta canción. "Ven a Wedding y ahí sabrás dónde queda el ghetto".

lunes, febrero 11, 2008

Berlinale 2008: Football Under Cover


https://www.berlinale.de/media/filmstills/2008_3/perspektive_3/1806_0002_IMG_FIX_700x700.jpgRecién regreso de ver Football Under Cover, el documental de David Assmann y Ayat Najafi sobre la organización de una partida amistosa de fútbol entre los equipos de fútbol femenino de Alemania e Irán en Teherán, Irán en el 2006. Un documental que pienso puede interesar, por lo menos, a los que aspiran a una sociedad donde hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades, los que quieren entender o curiosear más sobre la práctica religiosa musulmana y, claro, para los que disfrutan del fútbol, independientemente de quien lleva la pelota.

La historia comienza en el barrio de Kreuzberg, Berlín, que es característico por su población de origen turco. Allí, los miembros del equipo de fútbol femenino de Kreuzberg junto con Ayat Najafi, de origen Iraní, plantean la idea de organizar un partido amistoso con el equipo de Irán.

La idea es particularmente revolucionaria porque, a pesar que en Irán existe un equipo de fútbol femenino nacional, tiene prohibido jugar, sólo puede entrenar. Además, es ilegal para las mujeres entrar al estadio. Entonces precisamente por eso a estos chicos de Kreuzberg, algunos de familias musulmanas, se les ocurre cuestionar esta condición con esta simpática y deportiva forma de protesta.

Al principio les fue difícil encontrar gente que apoye el proyecto de viajar a Irán para este partido. Pero poco a poco van ganando adeptos y al final logran el patrocinio oficial de la federación de fútbol de Irán. El partido se realiza, pero no sin contratiempos. Les posponen la fecha acordada para el encuentro varios meses, no les contestan las llamadas y les niegan la visa para Irán a las jugadoras alemanas un par de días antes del viaje. Lo loco del asunto es que viajan sin visa, la visa la sacan llegando. Como dice Ayat “en Irán todo es posible y todo es imposible”.

Durante la estadía en Irán las jugadoras alemanas tienen que someterse a las reglas. Es decir, andar cubiertas, no fumar, no tomar alcohol, no comer carne de cerdo, etc. Además son vigiladas constantemente por el régimen. Estas restricciones para las mujeres eran menos fuertes antes de la revolución Iraní, pero se endurecieron desde la llegada de la Ayatollah Khomeini y hay pocas esperanzas de cambio con el gobierno nacionalista y populista de Mahmoud Ahmadinejad.

A pesar de todo el gobierno decide dar luz verde al partido. Se prohíbe la entrada de hombres al estadio y curiosamente el director, Ayat, se queda sin ver el partido. Dentro del estadio se lee el Corán antes del encuentro y luego se vigila atentamente que la hinchada, compuesta sólo por mujeres, no caiga en comportamientos inmorales. Ellas aprovechan para lanzar algunos cánticos en contra de la prohibición para las mujeres de ir al estadio. El partido queda empatado dos a dos.

Lamentablemente los organizadores en Irán dan pocas oportunidades para que haya contacto entre las jugadoras de ambos equipos. Entonces muchas de ellas, que durante el documental manifiestan su curiosidad por conocer la cultura e ideas de sus contrincantes, se quedan con las ganas. Aunque al final del documental, Ayat, que estaba presente en la sala junto con parte del equipo, nos contó que están organizando la revancha en Berlín, tal vez para este año.

lunes, enero 28, 2008

Pise el palito en el Boston Common (parte 2, fin)

En realidad, tal vez ella estaba dotada con la mezcla perfecta para una persona como yo. Tenía de los dos mundos. Por un lado, era peruana, de modo que compartíamos antecedentes culturales y símbolos que nos daban una complicidad especial frente al resto de la gente. Por otro lado, habiendo crecido en Norteamérica, tenía formas muy de este lado del mundo. Formas que con el tiempo había comenzado a apreciar y valorar en mi relación con la gente.

En suma, era definitivamente alguien de quien me podría enamorar. Y, los síntomas ya habían comenzado. Empezaba a sentir que quería pasar más tiempo con ella.

Mientras caminábamos pensaba en la próxima vez que nos veríamos. Felizmente durante el desayuno ella había propuesto para salir a almorzar el próximo viernes. Lo que me hacía pensar que el interés era mutuo. Estuvimos buen rato barajando posibles restaurantes en Boston para nuestro encuentro y finalmente decidimos por un chino cerca del centro de la ciudad. La acompañé hasta la estación del metro y allí nos despedimos.

Esa semana iba a ser una semana complicada. Era la convención demócrata en Boston. El candidato nominado era John Kerry y se enfrentaba al republicano George Bush en las elecciones. Llegaban alrededor de ciento cincuenta mil personas a la ciudad para la convención. Desde el once de setiembre la seguridad para este tipo de eventos era extrema. El tráfico sería un caos y muchos bostonianos escapaban de la ciudad durante esos días. Mi jefe, por ejemplo, había salido de la ciudad y me dejó libre esa semana.

Conversando con Martín me había enterado que entre los invitados a la convención estaban Alan García y Jorge del Castillo. Faltaban dos días para el almuerzo con Marta, pero pensé que el asunto le interesaría y era una buena excusa para llamarla. De hecho, me había hecho falta conversar con ella.

- No te imaginas. ¿Quiénes crees que vienen a Boston para la convención? – le pregunté entre risas.

Ella, por supuesto, estaba más enterada que yo. En un principio, nos reímos mucho del tema. Estuvimos imaginando las aventuras que Alan y Jorgito tendrían por la ciudad. Luego Marta me confesó tener un pensamiento cercano al de Haya de la Torre. Sin embargo, no se consideraba aprista, pues según ella el APRA se había apartado del pensamiento original de Haya. Yo sabía mucho menos que ella sobre estos temas y ciertamente no me interesaban. Desafortunadamente igual fui víctima de una lección sobre ideología aprista.

- Bueno, no te aburro más – me dijo finalmente. Dándose cuenta, por primera vez, que no me había dado oportunidad de decirle si quería aprender más sobre el tema o al menos de compartir mi paupérrima opinión sobre el mismo con ella.

- No, no me aburres. Sólo que conozco poco sobre el tema. Desde que me fui de Perú no he seguido mucho lo que pasa en la política. La verdad nunca me ha interesado mucho.

- Ya vez, entonces sí te aburro. Esto me pasa frecuentemente. Lo siento. No quiero imponer mi opinión ni dominar la conversación con mis temas. Pero a veces me pasa. Dime por favor cuando sientas que lo haga. No quiero aburrirte.

- Bueno, sí. La verdad a veces he sentido que nuestra conversación es un poco vertical. Tú decides por donde va y como que no me siento consultado. Pero imagino que es porque en algunos temas tienes una postura tan clara, especialmente en lo político.

- De todos modos, no es algo importante. No me molesta que sea así.

- No, no está bien que sea así. Este es un error que he cometido con más frecuencia y no quiero cometerlo contigo.

Me contó que tuvo experiencias que definieron contundentemente algunos de sus juicios de la realidad. Experiencias que fueron difíciles y hasta traumantes, pero de las cuales estaba agradecida, porque sin ellas no hubiese entendido algunas verdades y no habría encontrado los móviles sociales y morales que la guiaban actualmente. Es por eso que en ciertos temas era tan tajante. Eso le creaba problemas en sus relaciones y le molestaba. Por eso a veces tenía que controlarse, para que la otra parte no se sienta agredida, irrespetada. De ninguna manera quería que eso pase entre los dos.

En realidad, su explicación me parecía bastante etérea. No sabía a qué experiencias se refería. Pero si una ley tenía en mis relaciones era no interesarme en el pasado. Los procesos que cada persona vivía eran demasiado complejos como para tratar de entender su comportamiento actual.

Lo importante para mí era que por primera vez discutíamos sobre nuestra relación. A ambos nos interesaba cuidarla. Lo quise hacer explícito.

- Me gusta nuestra relación. La verdad que había echado de menos hablar contigo desde el sábado y me entusiasma que nos volveremos a ver este viernes.

- Qué bueno, porque yo siento lo mismo.

Recordamos la hora y lugar de nuestro encuentro del viernes y nos despedimos.

El viernes desde temprano estuve pensando en el almuerzo. Decidí que esa salida era una buena oportunidad para dar el primer paso. Es decir, hacer contacto físico. Ambos sabíamos que nos gustábamos. Entonces, el momento oportuno para empezar.

Me dio tiempo para ir al Trader Joe’s y hacer algunas compras para el desayuno. La semana libre me había caído muy bien. Estuve siguiendo las noticias de la convención. También pude ir al gimnasio y completar algunos trámites pendientes. Y, lo más importante, tuve tiempo para hacer nada y relajarme.

Al mediodía me bañe y me aliste para el almuerzo con Marta.

Nos encontramos a la salida de una estación del metro en el centro de la ciudad. Realmente la seguridad era impresionante. Habían policías por todos lados.

Marta venia con su mochila de la universidad y no estaba tan arreglada como la vez pasada. De hecho se le veía trajinada, como que había tenido un día de mucho trabajo. Fuimos caminando al sitio chino y durante la comida ella no habló mucho. Al final, me pidió que la acompañe a la casa de un amigo a recoger unos libros.

Saliendo del restaurante fuimos a pie a casa de su amigo.

La esperé afuera, sentado en las escaleras del edificio. Pensé que no necesitaría mucho tiempo pero demoró como quince minutos. Estaba ansioso. Habíamos quedado en ir a caminar al Boston Common y pensaba que allí podría dar el primer paso.

Al salir me pidió disculpas por la demora.

Pude alcanzar a ver a su amigo mientras se despedían. Era el mismo que la acompañaba la noche que nos conocimos en Manray: Adolfo.

Traía otra mochila y me pidió por favor que la cargue. Eran los libros que le había prestado a Adolfo y que ahora se los devolvía. Tomé la mochila y nos fuimos con dirección al Boston Common.

En el camino sentí que Marta estaba un poco inquieta. O al menos su semblante lucía menos risueño que de costumbre. Tal vez, al igual que yo, había pensado en la conversación por teléfono que tuvimos y decidido ir al parque para acercarnos más.

De pronto me di cuenta que llevaba puesta la misma ropa que en la noche que la conocí. La misma camisa a cuadros y pantalones jean. De alguna manera ahora la hacían ver diferente a aquella noche. Le daban un look guerrero, rough, como austero. Me gustaba.

Al llegar al parque estuvimos caminando hasta encontrar una banca. Nos ubicamos cerca del centro del parque. Felizmente no había mucha gente en el Boston Common. Eso sí, bastante seguridad.

Pensaba en la manera de romper el hielo. Hace mucho que no me encontraba en una situación similar y me sentía un poco como un quinceañero, buscando el momento oportuno para abrazarla y darle un beso.

Ahora Marta estaba evidentemente nerviosa.

- ¿Me puedes esperar un momento? Quiero comprar cigarrillos – me preguntó.

- Claro, no te preocupes. Aquí te espero.

La situación me hizo retroceder unos veinte años. Éramos, realmente, dos adolescentes nerviosos.

Marta estaba tardando. Mientras la esperaba trataba de entretenerme con los pájaros que abundaban en el parque. Además observaba a los policías y alucinaba con la paranoia que había invadido a Estados Unidos desde el once de setiembre.

Había pasado un buen rato y Marta no regresaba. Comencé a preocuparme.

De pronto escucho una voz en español que resonaba en todo el parque. Era Marta con un auricular. Estaba a pocos metros de distancia.

- Viva el presidente Gonzalo, jefe del partido y la revolución. Viva el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo. Viva el Partido Comunista del Perú - gritaba.

Rápidamente la vi sacar una botella de su mochila y lanzarla hacia el jardín. Era una molotov.

Yo estaba tieso en la banca. No podía creer lo que estaba viendo. Marta había cometido un gran error. Pensaba que en instantes se oirían los disparos de la policía y la vería caer muerta.

No era posible. Yo la quería. Era la mujer que había estado esperando.

Me levanté y nos acercamos el uno al otro. Me miró con esos ojos tiernos, que me decían que me quería.

Me tomo en sus brazos. Mientras, la policía se acercaba hacia nosotros.

- Un paso más y le vuelo la cabeza – grito Marta. Mientras me tomaba violentamente por el cuello con un brazo y con el otro me apuntaba con un revólver.

Un gran número de policías nos apuntaban.

- Hay una bomba en su mochila y otra escondida en la estación central - grito Marta.

Volteó a verme. Ahora me miraba con esos ojos azorados.