jueves, marzo 31, 2016

La globalización de la autoregulación: la ilusión del control

http://sd.keepcalm-o-matic.co.uk/i/keep-calm-and-self-regulation.pngHace tiempo que quiero escribir sobre esta idea. Se trata de la globalización de la autoregulación. Me parece que es un aspecto más de globalización, así como se está dando con la política, la economía, y la educación, también se globaliza la autoregulación. La autoregulación consiste en la regulación, control, y planificación de nuestras acciones y emociones con miras a llegar a objetivos. En sicología social y sicología educativa se utiliza para entender el comportamiento agresivo y el aprendizaje, por poner ejemplos. El modelo viene de los países nórdicos, países escandinavos y Alemania. Y se está imponiendo.

Puedo hablar con más conocimiento de lo que pasa en educación. Esta claro que las metas educativas han sido ya globalizadas. Una muestra de esto es el estudio PISA que de alguna manera dicta lo que los estudiantes jóvenes en el mundo deben saber para poder integrarse al mercado laboral de una sociedad moderna. Esta vara para medir la educación ya prácticamente se impuso y no hay modelos alternativos que resistan. Pero no sólo se ha globalizado el objetivo educativo, que sería salir bien en la prueba PISA, sino que cada vez se globaliza más la manera de llegar al objetivo. Es decir, no basta con salir bien en la prueba o cumplir los objetivos educativos, como lo hacen los estudiantes en países asiáticos, por ejemplo, sino que también es importante llegar al objetivo a través del mismo mecanismo: la autoregulación. Es decir, con estrategias de planificación y control del aprendizaje, con métodos de enseñanza que promuevan la autonomía del estudiante y su participación. Llegar al objetivo con padres y profesores estrictos, una tiger mother, no.

La autoregulación está estrechamente ligada a la idea del control. Por eso no es casualidad que este modelo sea tan influyente en países nórdicos, donde la idea del control es un valor fundamental en oposición a la espontaneidad o las emociones más inmediatas que se consideran de poco valor o casi una debilidad. Se asume que el individuo es capaz de controlar sus acciones, planear, anticiparse a posibles problemas, reflexionar sobre ellos y hacer planes sobre como reaccionar ante esos problemas. ¿Y como se puede globalizar un modelo así? Pues el sistema comienza a recompensar cada vez más a individuos autoregulados, en distintas esferas de la vida cotidiana. La autoregulación se convierte en una especie de señalización, una información que es usada para distinguir entre individuos en procesos que generan ventajas sociales.

Ejemplos. Desde hace ya varios años hay un premio a la planificación de los viajes. Quien compra pasajes y reserva hoteles con más anticipación obtiene un precio más barato. El sistema recompensa a la persona que planea. El que prefiere viajar espontáneamente debe pagar un costo más caro. Otro ejemplo. En el fútbol, Alemania le ganó a Argentina en el mundial del 2006 gracias a la investigación del equipo alemán. El arquero alemán, Lehmann, tenía una hojita en la tanda de penales con la dirección del disparó de cada uno de los jugadores argentinos. Lehmann se tiro siempre al lado correcto y atajo dos penales. Esta planificación, gracias a la investigación y la tecnología, resultó en el triunfo alemán.

Mi jefa es Noruega, probablemente país cuna de la autoregulación. La autoregulación en el aprendizaje es también el área de su investigación. Hace un tiempo decidimos escribir un articulo juntos. En su estilo muy autoregulado me pidió, siguiendo pautas de su ex trabajo en Noruega, que llenemos un protocolo donde especifiquemos las labores de cada uno y las acciones a tomar en caso de conflictos. No me gustó mucho la idea porque no es como yo suelo desarrollar mis colaboraciones, pero ella me dijo podía ser útil, que la gente normalmente no quiere pensar, anticiparse, a posibles conflictos, pero que es mejor para tener más control y no sorprenderse. Por darme un ejemplo me dijo que cuando la gente se casa muy pocas veces discute las condiciones de una posible separación porque no es agradable, y por eso termina dándose con muchas sorpresas desagradables. Esta es precisamente la idea de la autoregulación.

Pero lo que yo creo son dos cosas. Uno, que hay un componente importante de ilusión en la autoregulación. Es decir, que sólo creemos que tenemos control. Los alemanes, pienso yo, de hecho sufren mucho con la idea del control, porque nunca lo alcanzan. Y segundo, creo además se puede aprender mucho de la sorpresa, del dolor, de la incertidumbre, de lo inesperado. Es decir, de un matrimonio que fracasa y nos deja de pronto perdidos, obnubilados, puede surgir un nuevo yo. Hay mucha sabiduría encerrada en llegar al objetivo por métodos inexplicables, por el camino más largo. Este miedo a lo desconocido es para mi la falla de la autoregulación.

Además, es cierto que Alemania es una potencia mundial en el fútbol y ganó la última copa del mundo. Pero Brasil ha sido campeón mundial cinco veces con su jogo bonito. Un juego menos planeado, con mucha espontaneidad y lujo. Esto sugeriría que no hay sólo una manera de llegar al objetivo. Pero a medida que el sistema premie más la autoregulación tengo dudas que esto pueda seguir ocurriendo. El sistema no lo imponen los países más pobres, viene impuesto desde los países nórdicos y cada vez se globaliza más. Es a esto a lo que me refiero con la globalización de la autoregulación.

En la idea del control cada vez se valoran menos las emociones inmediatas. De hecho se consideran casi una debilidad. Esta comprobado que las personas de estratos socioeconómicos bajos no suelen usar estrategias de autoregulación. Y en la escuela, el trabajo, esta es una señal para distinguir entre las personas y promover su ascenso social. En mi ambiente laboral es muy distintivo. Por ejemplo, varios profesores en Oxford no ocultan su preferencia en contratar alemanes porque los consideran autoregulados. Es decir, no tienen que supervisarlos, ellos planean todas sus tareas, son autónomos, y casi casi basta con contratarlos, luego lo productos llegan solos. Ellos saben organizarse, no requieren supervisión, tienen sus propias estrategias para aprender, por hacer una generalización. La investigación demuestra que los individuos más autoregulados tienden a obtener mejores resultados educativos y económicos, por ejemplo con experimentos como el de los marshmallows.

En temas de sicología social, que conozco menos, la autoregulación también es útil para controlar los comportamientos violentos, ya que se enfoca en los objetivos y valores de largo plazo y minimiza las emociones inmediatas y los impulsos de corto plazo que no llevan a esos objetivos. Se trata de empoderar al individuo de sus emociones: control. Por ejemplo, se sabe que los chicos que no son capaces de autorregularse tienden a ser más agresivos y a hacer bullying a otros chicos. Ante esto se promueven formas de comunicación muy racionales para resolver conflictos, como la Gewaltfreie Kommunikation (GFK), muy popular en Alemania. Estuve el año pasado en un taller GFK en Berlín, es un tema que captura mucha atención entre los jóvenes.

Todo esto genera un estándar para nuestra actuación. El individuo controlado es el individuo civilizado. Formas más impulsivas o agresivas son sancionadas. El problema es que no hay una sola manera efectiva de resolver conflictos, todo tiene un contexto, por ejemplo, en Perú existe el Takanakuy, donde la gente resuelve sus problemas a golpes cada año. Funciona también. Sin llegar tal vez a esto. ¿Por qué no podemos gritar un poco? ¿Por qué es tan importante que nos calmemos? Y más aún, ¿es realmente posible convertirse en una persona más autoregulada sin perder algo? Tengo mis dudas, aunque es favorecido por el sistema como lo he dicho. Pero pienso que tanto monitoreo y planificación de nuestros pensamientos, acciones y emociones tiene que venir con otras consecuencias negativas. No me atrevo a especular sobre ellas.

La conversación con me jefa sobre el protocolo para el artículo fue hace ya alrededor de dos años. Ella era la primera autora y nunca escribió o lideró la elaboración del artículo. Más tiempo tomaron las discusiones y el protocolo que el artículo en si mismo. Desde un inicio tenía mis sospechas. En mi caso a pesar de tener estrategias de autoregulación que he adquirido a lo largo de mi experiencia, a veces suelo escribir artículos de las maneras más inesperadas y espontáneas y felizmente hasta ahora me funcionan y culminan en publicaciones. Veremos hasta cuando.

¡Qué el individuo se salve!

miércoles, marzo 16, 2016

Ancón, Ancón...

Recientemente he hecho un viaje a Lima en el que la he pasado muy bien. Tanto que hasta se me ha metido la idea de regresar a vivir por unos años, no ahora pero de acá a un tiempo y por un tiempo fijo. Mi plan en realidad es sacar la nacionalidad inglesa, comprar un departamento en Berlín y mudarme a Lima un par de años para luego regresar a establecerme a Berlín. Es una fantasía, pero así se empieza.

En Lima la pasé muy bien con mis papás. Ya amigos casi no me quedan en Lima, pero me encontré con algunos amigos del barrio que no veía hace casi veinte años y con gente de mi trabajo también en el Ministerio de Educación. Aunque en realidad estuve prácticamente todo el tiempo con mis papas, en su casa y en una casa de playa que rentamos por unos días en Ancón. Sobre eso quiero contar.

Ancón no me trae recuerdos especiales. Pasé alguna vez un verano ahí pero ya prácticamente no lo recuerdo, era muy niño y los recuerdos son muy difusos. Más era la idea pasarla ahí porque mis papás tienen mejores recuerdos y porque no quedan cerca de Lima playas abiertas a todo el público, la mayoría entiendo son privadas, incluso playas como Punta Hermosa donde sí he pasado varios veranos en mi infancia.

Lima ha cambiado. Yo no visitaba hace varios años. Algunas cosas han mejorado, se ve menos gente pobre en la calle, hay menos racismo, se nota que hay más trabajo, también que hay una nueva clase emprendedora provinciana que se ha ganado un espacio en la ciudad y contribuye a la economía, me pareció curioso también que hay muy poca gente que fume, pero los contrastes todavía son brutales, el camino a Ancón parece salir de una ciudad relativamente moderna aunque con un tráfico espantoso, porque el tráfico ha empeorado en todo Lima, a una ciudad en la India donde sólo faltan vacas en la carretera. Se nota la pobreza extrema, los barrios marginales en los cerros, sin acceso a agua y desagüe, el contraste es extremo.

Llegando a Ancón el contraste es incluso peor. Luego de haber pasado por Puente Piedra, por barrios totalmente pobres, uno entra a una ciudad que parece de la costa azul francesa (ver foto). Un kilometro de edificios modernos, clubs y yates que recuerdan una época aristocrática que ya pasó. Porque ahora Ancón es una playa pública, abierta a toda la gente del pueblo. La gente del pueblo entonces está allí en la playa, la aprovecha, se bañan y divierten, como siempre debió ser. Y lo que parece haber pasado, con mi corta observación en los días que estuve allí, algo que me da escalofríos de sólo pensarlo, es que la gente propietaria de apartamentos allí ha preferido dejar sus pisos a mezclarse con el pueblo. No estoy seguro que sea el caso, pero de ser así, realmente impresiona, un caso para estudiar.

Los edificios en Ancón parecen abandonados. No había nada de gente. Sólo pude ver gente del pueblo. En los días que estuve allí habré visto a dos familias que parecía propietarias de pisos allí. El resto de apartamentos estaban totalmente vacíos y parecían hasta abandonados. Desde mi perspectiva, listitos para ser okupados. El club donde antes seguro se juntaba la aristocracia limeña ahora estaba vacío. Es una pena. No quiero decir que es sólo una muestra de racismo extremo, es también una muestra de que la gente de distintas clases sociales simplemente no parece poderse entender.

Lo que esta claro es que el valor de los pisos y los yates que parecen estar ahí abandonados parece ser suficiente para poner agua y desagua a toda la zona. A esas casas en los cerros cerca a Puente Piedra que viven en pobreza extrema. Yates de más de cien mil dolares sin usar cerca de familias en extrema pobreza es de esas contradicciones que es difícil de entender para alguien que no ha vivido en el Perú. Y para la gente que vive en el Perú se ha vuelto lamentablemente costumbre. Esta demás de decir que fue de las experiencias que más me impresionó estando en Lima.

jueves, octubre 15, 2015

Jamón Serrano

La primera vez que probé jamón serrano fue en 1990, a la edad de 11 años, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas de Lima a México Distrito Federal. Era también la primera vez que me subía a un avión.

No supe que había probado jamón serrano hasta cuando lo volví a probar ya viviendo en Europa, unos 15 años después. Lo supe porque cuando lo volví a probar reconocí el sabor y me produjo nauseas.

Cuando lo probé por primera vez estando dentro del avión sentí un sabor intenso, nuevo para mi paladar. Fue tan intenso que junto con la experiencia de estar por primera en un vuelo me comencé a marear. Sentí que se me bajó la presión y me ponía blanco. Tenía ganas de vomitar. Me sorprendía como en mis 11 años nunca había visto ese tipo de jamón. El mareo me duró hasta llegar al aeropuerto en el DF. Recuerdo todavía andar con el carrito con las maletas emocionado por haber llegado a otro país pero todavía mareado y con el sabor intenso a jamón.

Hasta ahora cuando como jamón serrano lo recuerdo como un sabor de la infancia.

miércoles, octubre 14, 2015

Cucarachas

Hace un par de días estoy enfermo en casa, con gripe. He aprovechado para descansar del trabajo, aunque siempre reviso y contesto mis emails, no más que eso. Ahora que estoy con gripe y un poco de fiebre me entra un antojo muy grande por comer un bistec con papas fritas y mostaza. No sé por qué, pero no es la primera vez. Cuando tengo fiebre me encanta la idea de la mezcla de esos tres sabores, el bistec, las papas fritas, y la mostaza. Tal vez mañana me lo prepare, ahora ya es muy tarde.

Desde hace unos días he estado pensando en la importancia que a veces les damos a las cosas, el trabajo principalmente. Y me queda claro que realmente no vale la pena sacrificarse tanto. Si en realidad la vida es tan pasajera y nosotros somos mas que unas cucarachas que no seremos recordadas por nadie al morir. Por eso no hay que volverse loco por nada. Todo hasta el límite que todavía se disfruta. Felizmente mi trabajo lo disfruto. Veo a veces que mis colegas se meten en mil proyectos y eso es contagioso. Pero no. Mejor es no estresarse, aprender a cancelar, posponer, y delegar cosas. Ahora que he estado enfermo he estado en ese plan.

viernes, octubre 02, 2015

Fechas

Recuerdo cuando comencé a trabajar en Hamburgo, luego de Berlín. Todos hablaban de fechas, que el 11 de Octubre, 13 de Agosto, 6 de Junio, me parecía tan impresionante. Estaba incrédulo que pudiesen recordar de memoria tantas fechas. Han pasado años pero no lo olvido. Fue cuando comenzó a cambiar todo, la etapa post-Berlín hasta ahora delimita mi vida en un antes y un después.

Por algún tiempo pensé que no sería nunca capaz de recordar tantas fechas. Es lo que más me preocupaba de mi trabajo. No dudaba de mis habilidades para ejercer el trabajo. Dudaba de mi capacidad para recordar las fechas. En las reuniones me sentía muy inseguro, tenía temor que me preguntaran cuándo es tal presentación o cuánto tiempo va a demorar tal actividad. No tenía idea. Me sorprendía que los demás lo tuviesen tan claro.

Ahora me va mejor con las fechas. De los meses lo tengo todo claro. Los días un poco más difícil pero en muchos casos igual los sé de memoria, sobretodo los más próximos.

jueves, septiembre 10, 2015

Después de tiempo

Ha pasado buen tiempo desde la última vez que escribí una entrada en este blog, o al menos así lo siento. Siempre he escrito cuando me han dado ganas y simplemente por buen rato no he tenido ganas de hacerlo. Ahora mismo tampoco tengo algo que decir pero de pronto me provocó escribir.

Últimamente he estado y sigo muy ocupado. Tengo mucho trabajo que yo me creo a mi mismo. Además los dos últimos fines de semana he viajado, el último a Berlín y anterior a Oslo. Ambos viajes igualmente intensos, mucha diversión, verme con algunos amigos, disfrutar de aspectos de la ciudad que no se encuentran en Oxford. En cuanto a trabajo, hasta ahora he tratado de no contaminar con trabajo este blog y esta vez no será la excepción, pero basta decir que he estado trabajando bastante, con la mente muy ocupada, y sigo así.

Antes de viajar a Berlín y a Oslo estuve en Bristol. La pasé super bien por ahí con dos amigos que vinieron desde Hamburgo. Un viaje de caminar mucho, conversar mucho, y pasarla muy bien en una ciudad que me encanta o al menos una parte de la ciudad donde vive mucha gente joven y hay mucha movida alternativa. Ese viaje me recordó viejas aventuras en Berlín y debo decir me lleno de energía que me queda hasta ahora. El problema es que estoy utilizando toda la energía en el trabajo. Espero que una vez termine un par de cosas comience a planear más entretenimiento.

Bueno, voy a romper la excepción y hablar un poco de mi trabajo. Estoy preparando una aplicación a fondos de investigación. La fecha límite es a principios de Octubre, luego tendré más tiempo libre y espero poder aprovecharlo con actividades que me distraigan y me den más energía. No sé, pasear en bicicleta, verme con amigos, ir al cine, ir más seguido al pub, al gym, y tal vez viajar un poco dentro del Reino Unido, idealmente no fuera, que ya estoy harto de los controles migratorios y aviones.

 Gusto escribir algo.

martes, mayo 05, 2015

Abril, abril, no sabe lo que quiere

Qué tal mes de Abril. Me la he pasado viajando casi todo un mes. He estado muy pocos días en mi casa en Oxford. La mayoría del tiempo la pasé en Cuba pero también estuve en Bélgica, Francia, Granada. Lugares interesantes y gusta viajar, pero no al nivel que ha sido en Abril, ahí ya se disfruta menos, cansa. Ahora de regreso en Oxford estoy disfrutando de estar descansando por fin en mi casa, mi cama, sin viajes por venir en las siguientes semanas.

Una noche regresé de Paris, de una reunión de trabajo, perdí mi tren, llegué más tarde de lo planeado a mi casa y sólo tuve tres horas para estar en mi casa, descansar, contestar emails de trabajo, empacar y volver a salir de viaje, esta vez a Cuba y de vacaciones. Eso fue bien pesado, viajar así, me sentía agotadísimo del trabajo y los viajes. Porque además antes de París había estado sólo una noche en Oxford. Antes de París estuve en Granada visitando a unos amigos y tenía que regresar y organizarme para la reunión en Paris. Y antes de Granada también había estado sólo un par de noches en Oxford, porque venía regresando de Bélgica de la boda de una amiga.

Así viajar no se disfruta tanto y genera estrés, aunque la gente cada vez que cuento que viajo bastante lo interpreten siempre como una suerte y como que lo disfruto mucho. No siempre es así y ahora disfruto mucho más de estar en mi casa.

Cuba además fue un viaje estresante. No lo disfrute casi. Estuve casi tres semanas. Fue muy largo, mucho calor, y muy caótico. Lo peor fue que me quedé sin plata. No llevé efectivo suficiente, porque no tuve casi tiempo para preparar el viaje, por otros viajes y más trabajo. Entonces cuando se me acabó el dinero en efectivo había que sacar dinero del banco y sacar dinero del banco en Cuba fue todo una aventura. Los bancos no tenían una conexión estable con bancos extranjeros, un día sí funcionaba y otro no. Me tocó la mala suerte que un par de días no hubo conexión y cuando regresó fui al banco con mi pasaporte a sacar dinero y me quitaron mi tarjeta en la ventanilla. La razón, porque les salió un papelito que decía retener tarjeta y es todo lo que me podían decir. Me mandaron a recoger mi tarjeta a una institución financiara supervisora. Igual con o sin tarjeta no había mucha diferencia, porque los bancos no conectaban con la red internacional. Teníamos la tarjeta de Jenny pero igual no nos servía de nada. Luego de varios días, estabamos en Trinidad, ya no teníamos dinero para comer ni pagar el hotel. Ya habíamos avisado en el hotel que no podíamos pagar, que nos esperen, incómodo. No teníamos muy claro que hacer. Eramos un grupo de turistas que estabamos en la misma situación, sentados afuera del banco hasta la noche, esperando que se arregle la red y con la esperanza que luego se pueda sacar dinero del cajero. Para hacerla corta, una mañana se arregló y sacamos dinero suficiente para estar buen rato más en Cuba.

Luego Cuba hacía un calor de mierda, con humedad, terrible. Y combinado con la música a todo volumen, generalmente reggaeton, que en la mayoría de locales la gente asume que los clientes disfrutan, es una bomba letal. Buscaba específicamente lugares donde la música no esté a todo volumen, pero ni bien nos sentabamos generalmente venían, prendían la tv con los videos de reggaeton y subían el volumen. Una tortura. Además de la gente hablándote por todos lados, queriendo venderte cosas, sacar algo de dinero, o contándote alguna historia. No era el viaje para mi, no era el momento, tal vez nunca lo sea. Yo quería descansar.

En fin, me tengo que quejar, es el propósito de este blog. Pero también hubo buenos momentos. El mejor fue cuando despegó el avión del aeropuerto de la Habana. No, mentira, exagero, aunque sí se sintió muy bien. La pasé bien en la playa, la piscina, en un parque natural cerca a Cienfuegos, y en Vedado al regreso a la Habana. Cuando llegamos a la Habana nos quedamos en Habana Vieja, y eso fue un error, porque es un barrio con muchísima bulla, las pistas rotas, mucha gente pidiéndote cosas por las calles. El regreso en Vedado fue más tranquilo. Se podía caminar por las calles más tranquilo y no tenía que cerrar todas las puertas de la habitación y el balcón para evitar el sonido del reggaeton, como fue en Habana Vieja.

Varias cosas interesantes de Cuba. La gente es escéptica de una posible apertura y cambios. Han estado tanto tiempo en ese régimen que no se creen un cambio, a pesar de lo que se dice del embargo, guantánamo, las nuevas empresas privadas, las posibilidades para aplicar a visas, etc. Cuba parece, como la gente se lo imagina, un viaje al pasado. Las imágines de Fidel y el Che por todos lados, el lenguaje que se utiliza en la tv es de la guerra fría, tipo las patrañas del imperialismo, etc.  Los autos, la infraestructura, es muy antigua, por eso no sorprende que los bancos tengan un sistema tan inestable. Se sigue hablando de los logros del sistema educativo y el sistema de salud, pero dejan mucho que desear cuando uno ve cómo viven los cubanos, privados de muchas oportunidades. O en todo caso, no es claro que esos logros se transformen en más bienestar para su sociedad.

Granada estuvo lindo. Fue interesante viajar a Granada justo antes de ir a Cuba. Siempre me pregunté por qué el acento cubano se parece al andaluz y al canario. Pues resulta que la mayoría de colonos que llegaron a Cuba eran canarios, lo que explica el acento. Luego también fue intersante para mí la comparación con Mérida, Yucatán, donde he estado antes. Conozco tres lugares en tres países diferentes que se parecen bastante, Mérida, Cuba y Miami. No es casualidad. Miami por la naturaleza e influencia cubana. Mérida tiene mucho también de la cultura isleña, la trova, el ron, el béisbol, las guayaberas. Un ejemplo más que las fronteras políticas no siempre delimitan las fronteras culturales.

Ahora en casita haciendo pausa, a esperar el veranito.

lunes, febrero 09, 2015

2014 en viajes

Ya hace más de un mes que terminó el 2014, pero me hacía falta hacer un recuento de mi año en viajes.

Comencé en Edinburgo, donde pasé año nuevo. No puedo decir que haya visto mucho de la ciudad. Tuve un problema en el tobillo que me impidió caminar mucho. De hecho tuve que ir al hospital y me dieron un bastón. Me dolía tremendamente el tobillo y me tenía que quedar sentado en el sofa o echado en la cama. No podía dormir tampoco porque al moverme mientras dormía me despertaba de dolor. Terrible. Luego me fue pasando poco a poco y la noche de año nuevo la pasé en la calle bailando y cantando con mi bastón y una botella de whisky junto a un grupo de Hare Krishnas. Es con lo que me quedo de mi viaje a Edinburgo.

Luego a principios del 2014, por Enero o Febrero, estuve en Agadir, Marruecos. Fue un viaje para escapar del invierno. Agadir es una ciudad poco representativa de Marruecos, es más bien una ciudad nueva, reconstruida luego de un terremoto y convertida en un lugar turístico. Es un buen lugar para descansar y un destino barato vieniendo desde Europa. Estuve más que nada en el hotel, la piscina, tomando sol, yendo al gimnasio, luego también hice un viaje a algunas ciudades más tradicionales.

Me pareció un lugar contradictorio, que suma a mi ya muy grande decepción respecto a la realidad. Un país pobre y sin embargo tan cerca de Europa. Sólo tuvieron la mala suerte de nacer del otro lado. Gente muy trabajadora, algunos chicos hablaban varios idiomas. Los turistas que estaban conmigo venían la mayoría de estratos socioeconómicos bajos en Europa, algunos desempleados, y sin embargo van allá como reyes, a ser servidos por gente que me parece más capaz que ellos, más trabajadora además. No sólo eso, van y no respetan las tradiciones, unas francesas tiradas topless al lado de la piscina en un país predominantemente musulmán, mientras ellos en Francia tienen prohibido usar el burqa. Todo es una hipocresía, el que tiene el poder hace lo que quiere, luego se encubre con principios de libertad y respeto.

La comida en Marruecos espectacular.

Estuve luego Gales, la tierra de Gareth Bale. Los paisajes son preciosos, es un lugar al que me gustaría volver seguido si me quedo a vivir acá en Inglaterra. Es un buen lugar para descansar rodeado de naturaleza. La gente bien, amable, de pueblo. La comida terrible. Nunca antes me habían servido tomates de lata directamente en el plato, así fríos, con tostadas, ese era el desayuno. Estuve también en Belfast, Irlanda del Norte. Me encantó el lugar. La gente muy alegre, mucho whisky Bushmill y música. Me quedé impresionado con el muro divisorio del lado católico y protestante y los murales a los grupos guerrilleros de ambos lados. También me quedo con la frase divertida de un taxista: "It took 15,000 Irish men to build Titanic and 1 Englishman to sink it".

Por Marzo estuve en Filadelfia. Me gustó la movida. Me comí por supuesto un buen philly steak sandwich en el mercado. Tuve varias noches de copas con amigos y colegas del trabajo. La noche más memorable terminó en una disco gay con muchísimas botellas rotas y alcohol derramado en el piso. Me sorprendió ver tanta suciedad. Pero igual bailamos un montón. Luego en ese mismo viaje visité Bostón. Fue un viaje más bien tranquilo para visitar a mi hermano mientras cogía mi vuelo de regreso a Inglaterra.

Viajé a Berlín un par de veces al menos en el 2014. Siempre para ver a un par de amigos, ir al Kaffee Burger, pasear por Mauerpark, Boxi, y mis bares de siempre. Berlín sigue lleno de buena energía, lugares nuevos y mágicos, pero también tiene un lado muy trashy, de falta de gusto, es decir, la Alemania que hay en Berlín. Estuve por supuesto en el festival Fusion, que como en años anteriores estuvo increíble.


Estuve también en Oslo una semana. Fue un viaje muy estimulante desde el punto de vista académico. Me encontré con un grupo de estudiantes muy capos y motivados de todas partes de Europa. Digamos que la próxima élite en mi campo. Luego del curso salimos por unas cervezas y hubo buena conversa. Aquí en Oxford no encuentro la misma motivación en mis estudiantes lamentablemente, por eso estar con ellos allá me lleno de energía. De hecho espero poder seguir cooperando con el grupo que me invito a dictar. A algunos los vi tambien en Southampton luego, donde volvía a dictar. No tengo mucho que contar sin embargo de Southampton, más allá que llovió casi todo el tiempo.

En el verano hice un viaje en bici por Cornwall, as sureste de Inglaterra. De Bodmin hice el Camel Trail y seguí hasta Padstow y luego bordeando la costa, subiendo y bajando a diferentes balnearios, llegué hasta Newquay, donde me quedé unos días. La playa en esa zona es espectacular, eso si tienes buen clima, cosa rara en Inglaterra, pero yo tuve suerte y me toco buen clima, sol todo el tiempo, cielo despejado. Tenía la playa para mí solo durante la semana. Agarre un buen bronceado, me metí muchas veces al mar. Luego del mar me iba al pub a tomar cervezas heladas mientras veía las olimpiadas del Commonwealth.


Estuve por supuesto también en París tres meses. Y creo que ya he contado bastante al respecto en mi blog. Si no lo he hecho es fácil resumirlo. Aprendí de vino, baguette y quesos. Otra cosa también de París fue que tuve varias visitas de amigos. Una de ellas un amigo de Berlín con el que intentamos de hacer un cortometraje en París. Yo era el principal y único actor. Fue una experiencia muy interesante y salieron muy buenas escenas, pero no está claro que mi amigo termine el corto, al final se quedo un poco descontento. Falto tiempo. Mientras estuve en Paris viaje también a Brasil y a Bélgica. Lo de Brasil ya lo conté, fue un viaje para celebrar las bodas de rubí de mis papás. Lo de Bélgica también creo ya lo conté, fue para visitar a mi amiga Kitty, a la cual espero volver a ver pronto.

Finalmente la navidad la pasé en casa de los papás de Jenny en un pueblo cerca de Hamburgo. Y año nuevo la pasé en Berlín con amigos. No fue fiestón, estaba cansado de viajar y no estar en casa por varios meses, sólo quería ya retornar a casa. Allí es donde estoy ahora.