miércoles, junio 13, 2007

País Surreal

En estos días me he puesto a pensar con asombro sobre el país del que vengo. Sucede que desde hace poco he aprendido que uno puede ver los programas de Jaime Baily y televisión nacional en vivo y gratis por internet. Entonces estoy más conectado con lo que pasa en el Perú. A partir de esto, y considerando que ya hace varios años no vivo allá, he comenzado a caer en cuenta de lo surreal que es mi país y la cultura de la que vengo.

Comienzo con lo que más recientemente despertó mi asombro. Veía ayer el programa de Jaime Baily y la entrevista que le hizo a Mario Poggi. Me permito una breve digresión para aquellos que no los conocen. Y acá ya comenzamos con los elementos kitsch de la sociedad peruana. Entendiendo kitsch, a la peruana, es decir, chicha.

Jaime Baily es un entrevistador gay muy popular en el Perú y Sudamérica. Es también escritor y sobre uno de sus libros, “No se lo digas a nadie”, se ha hizo una película que junto con el libro causaron un escándalo en la sociedad limeña. Esto básicamente porque Baily cuenta sobre su vida sexual, el consumo de drogas entre personajes de la farándula y la política, que en Perú a veces entran en el mismo saco, y en general, porque saca a relucir la hipocresía dentro de la sociedad limeña, todo ese lado del que nadie hablaba y del que ahora se habla mucho más.

Mario Poggi (ver foto) es un sicólogo que en 1986 se hizo famoso por ahorcar al presunto descuartizador Angel Díaz Balbín cuando le realizaba un peritaje psicológico que iba a ser usado en los interrogatorios policiales. Desde hace años es un personaje más de la farándula, de esta telenovela chicha que produce el Perú, y la gente lo conoce como “el loco Poggi”. Lleva el pelo pintado de verde, para en un parque en Miraflores, se comporta como un loco, pasa por muchos programas de entrevistas y frecuentemente está haciendo noticia.

Resulta que Poggi le inventó recientemente un hijo a Baily. El asunto debe de entenderse en un contexto en el que Baily desde hace años se ha proclamado como un defensor de los derechos de los hijos no reconocidos. Entonces Poggi conocío a un tipo que se parecía a Baily en un parque y le propuso se haga pasar por el hijo no reconocido de Baily. Lo llevaron a un programa de televisión y se hizo la noticia, el escándalo. Luego, el supuesto hijo de Baily fue al programa de su supuesto papá y desmintió ser su hijo, dijo que todo esto había sido una broma y que Poggi fue su mentor.

El domingo pasado en la entrevista con Baily, Poggi confesó que él hizo esta broma con la idea de ganar un poco de plata y que todos también ganen. Pues le resultó. Ahora lo invitan a programas de televisión, como el de ayer, y él cobra por estas entrevistas un par de miles de dólares. Los programas faranduleros también ganaron mucho raiting, principalmente el de Baily. El supuesto hijo de Baily se ha convertido en un personaje y quién sabe luego tenga ofertas de trabajo en la televisión. Realmente todos ganaron y lo alucinante del asunto es que todo fue planeado así por el “loco” Poggi. Este tipo tiene que ser un genio.

Por otro lado (ojo, sin usar el “por un lado” antes), resulta interesante la manera como se forman líderes en el Perú. Poggi mencionó en la entrevista que ahora va a apadrinar al supuesto hijo de Baily en una candidatura al congreso. No es broma. Esto en realidad ya en el Perú no sorprende, pues muchos de nuestros líderes políticos han surgido así. Tampoco sorprende que recientemente Poggi le haya enviado una carta al presidente Alan García proponiéndole trabajar como su asistente en proyectos sicosociales. La justificación o su currículo: él es experto en crear cortinas de humo. Esto no se puede negar. El hecho que este personaje viva de esto (no estoy seguro que sea así), lo hace, al menos, excepcional.

Tampoco resultaría descabellado que el presidente quiera contratar una persona con este perfil. En Perú es conocido que algunos presidentes han tenido chamanes como consejeros. Ni hablar de Vladimiro Montesinos. Este personaje es un elemento clave de esta telenovela surreal que es el Perú. De pensar nada más que este asesor presidencial escribía las carátulas de algunos de los diarios chicha y corrompía a políticos y empresarios con montañas de dinero y filmaba los tratos que hacía con ellos. ¿Por qué entonces Poggi no podría ocupar un cargo como éste? Experto en cortinas de humo.

Elementos surreales como éstos hay muchísimos y podría hacerse un blog entero dedicados a ellos. Entonces no me quiero extender mucho más. También podría contar que el presidente que nos gobierna ahora hace no muchos años escapó por su azotea luego de un primer gobierno catastrófico y corrupto, vivió varios años en Francia y ahora regresó y volvió a ganar las elecciones. Hace poco este mismo personaje “resolvió” una petición de unos agricultores llamando al ministro de agricultura frente a las cámaras y pidiéndole que se encargue de atender esta petición y que a ver si en la próxima visita al ministerio le invitaba el pan con chicharrón que le tiene prometido.

Más allá de la política y la farándula, podría contar que cuando estuve en Lima el año pasado me encontré en el supermercado con una tía mía. Estaba con Dane y me preguntó si era hermana de mi mamá o de mi papá. Le dije que de ninguno, que era mi tía de cariño. Ella se quedó asombrada y yo caí en cuenta que nosotros tenemos tías y tíos de cariño. No sé muy bien cómo se definen, pero es algo así como buenos amigos de los padres, con los que no hay lazos sanguíneos pero es como si los hubiera. De niño recuerdo que yo quería ser primo de uno de mis mejores amigos del barrio y hablamos con nuestros papás para ver si podíamos ser primos de cariño y por lo tanto llamarlos a ellos como tíos, respectivamente.

O por ejemplo que hace poco estaba comiendo mucho y me puse a pensar si no estaría comiendo de “gula”. Porque de chico cuando pedía una segunda ronda de comida mis papás me preguntaban que estaba bien pero sólo si no era por “gula”. También que varias veces he visto en las noticias a la gente tomar justicia por sus propias manos. Es decir, ante la ausencia de policía o presencia de policía, pero corrupta, el mismo pueblo/barrio agarra al ladrón/violador y lo linchan frente a todos. Ver esto es realmente impresionante.

Hay tantos ejemplos que mejor paro. Ahora, otro tema es cómo juzgar estas cosas. Evidentemente muchos de estos elementos surreales son condenables vistos desde la óptica de una sociedad moderna que persigue una democracia liberal. Pero, estos mismos elementos también nos distinguen, nos hacen ser Perú y no otra cultura. Esta es la telenovela surreal que somos. Sin embargo, a medida que el mundo avanza hacia la globalización, se estandarizan los sistemas, las reglas, las maneras de pensar, los valores y queda poco espacio para eso que nos distingue. Nuestros mismos líderes promueven instituciones al estilo de las que existen en las democracias liberales de las sociedades modernas.

Pero, ¿representan acaso estás instituciones un proceso histórico que hemos seguido nosotros? ¿Los valores que promueven son consistentes con los que existen en instituciones básicas como la familia, la escuela, el trabajo, el barrio? Seguro que no. Por otro lado, ¿si no entramos al juego de moda del mundo globalizado a qué nos dedicamos? ¿No será entonces que nuestra crisis radica en que las instituciones diseñadas desde el gobierno no nos representan y vivimos en una lucha por entrar a este juego, aprender las reglas, adaptarnos, mientras por otro lado nos resistimos a dejar de ser nosotros mismos?

Más allá de la cosa política, no sólo no veo como malo estos elementos surreales sino que los celebro. La idea de la globalización me parece de lo más aburrida. Seguramente estoy en una posición muy cómoda para hacer estos juicios: afuera del país y sin ánimos de regresar. Como no sé qué escritor dijo “el Perú de lejos y de noche” (o algo así). Y tampoco estoy seguro que uno pueda/deba meter los elementos que mencionó en un mismo saco.

Para terminar, hace unos días Messi metió un gol con la mano, al estilo Maradona. Mientras en Sudámerica mucha gente (posiblemente esa que resiste al cambio que mencioné anteriormente) festejó esta “picardía”, en Alemania Messi fue duramente criticado. Se habló de “la mano del demonio” y una “estafa al fútbol”. La revista deportiva Kicker dijo que acciones de este tipo no deben glorificarse. También en Alemania, mucha gente ve con entusiasmo lo que pasa políticamente en América Latina y se interesa por la cultura de nuestra región.

Me pregunto cuántos de ellos entienden que “la mano del demonio” es un elemento más de nuestra realidad bizarra y debe juzgarse desde el contexto de “país surreal” que he expuesto desordenadamente acá. Que precisamente cómo juzgar el gol de Messi es lo que divide a nuestros países entre una sociedad moderna y una más tradicional. Que esa es la causa de nuestra crisis. Los que más rápido aprendan a cesurarlo entran al juego de la globalización, los que no, se quedan al margen. ¿Qué sociedad queremos construir? Lo que es un hecho, es que el no haber llegado a un consenso nos da una ventaja, la de poder dar un paso atrás y cuestionar el sistema.

6 comentarios:

Rodrigo dijo...

Oi, achei teu blog pelo google tá bem interessante gostei desse post. Quando der dá uma passada pelo meu blog, é sobre camisetas personalizadas, mostra passo a passo como criar uma camiseta personalizada bem maneira. Até mais.

Jorge dijo...

Me gustó tu entrada. Ahora ya no sólo existen los culebrones. ¡Acabas de bautizar a los SURREALONES!

(Mencioné que Petete ahora es profesor de música en Francia. Danaí era de un grupo llamado TV Color, creo. Qué será de su vida.)

Jorge dijo...

Lo que quería decir.

En mi última visita a Lima, tuve la oportunidad de encontrar al tal Poggi. Estaba sentado en una banca del Parque Central de Miraflores.

Me di cuenta, porque el tipo ¡hablaba alemán! Y no lo hacía mal. Estaba tratando de venderle su libro a una suiza, creo.

Me quedé cerca, haciéndome el tonto y estuve escuchándolo y observándolo discretamente largo rato.

Después le pregunté cuánto costaba su libro y me fui. No me quedé convencido ni de su locura ni de lo contrario. Eso sí, se notaba que se trataba claramente de un tipo astuto. Saludos.

Katia dijo...

sociedad peruana...si pues y si se puede llamar sociedad. ojalà que mi pròxima generaciòn vea algùn cambio...porque en realidad esa cultura chicha, no permite que ampliemos y entendamos otros puntos de vista considerados "fuera de lo normal". Ojalà que mis hijos vean los cambios. Buen artìculo...por fin me enterè lo de bayly..y fue made-in-germany. Kitty

eldani dijo...

Jorge,
También he visto a Poggi sentado en el parque Kennedy con su pelo verde. Todo un personaje. Así que hablaba aleman!, que loco realmente...

Kitty,
Creo que las nuevas generaciones están cambiando bastante. Para mencionar un aspecto, la revolución feminista ha llegado al Perú y ya está teniendo sus efectos en las nuevas generaciones, es decir, más equidad de género.

Anónimo dijo...

Pero que buen desmenuce del aspecto surreal peruano (o latinoamericano). Yo creo firmemente que otras sociedades "mas desarrolladas" viven en otro surrealismo igualmente decepcionante, o interesante. No puedo opinar sobre Alemania, pero de lo que conozco de la especie humana (la cual me muestra su lado oscuro todos los dias en el consultorio), puedo decir con certeza que lo surreal es intrinseco del hombre, son solo diferentes surrealismos. En palabras mas peruanazas: "cada loco con su tema"!
Pepe